BÁÑATE EN UN MAR DE ARMÓNICOS
En una sociedad tan estresada y neurótica como la nuestra cada vez son más necesarias la relajación corporal y la renovación psíquica como formas de reequilibrar nuestro potencial energético. El objetivo de este taller es recibir los beneficios de los armónicos producidos por los cuencos y por la voz humana. Los sonidos de los cuencos tibetanos son muy ricos en armónicos e inducen, según las últimas investigaciones llevadas a cabo por médicos y músicoterapeutas (véase, por ejemplo, Don Campbell, M. L. Gaynor, C. D. Fregtman, J. Goldman) al aumento de la energía interna, a la relajación y a la armonía mente-cuerpo, estímulo de las ondas cerebrales alfa o de meditación profunda, alivio del estrés y la ansiedad, mejora de la concentración y de la creatividad, alivio de la sinusitis y dolores de cabeza, etc.
Los beneficiarios de este taller se sitúan en el centro de una rueda de cuencos tibetanos, ordenados según el objetivo buscado (relajación, energetización, armonización). A continuación son tañidos con el ritmo, la cadencia y la intensidad apropiados, apoyándose en la entonación vocal. La vibración se transmite, por resonancia, al cuerpo y a la mente. El resultado es similar al de un masaje realizado con las manos, siendo sus efectos, en este caso, más psíquicos que corporales; aunque afectan también a las funciones somáticas. Las sesiones duran entre 15 y 20 minutos al principio, alargándose este tiempo en sucesivas sesiones. Se realizan normalmente de manera individual, aunque también pueden efectuarse en grupo.















