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El charco que soy

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Solo si me veo cómo realmente soy (un simple charquito confinado en sus orillas) podré entender que mi agua es tu mismo agua, que solo existe un agua, lector.
En el charco formado por la lluvia se encuentra la respuesta a quién soy yo (y tú). Él vive en la ilusión de sus orillas.
La atención a lo que se dice, a cómo se dice y a si lo que se dice se corresponde con lo percibido nos lleva a la corrección creativa, que profundiza en la primera observación y precisa la expresión. El arte de la escritura: aprender del instrumento: el texto, el idioma, el lenguaje es el escritor.

Guía del (buen) escritor
Luis Luz Hena
http://guiadelescritor.com/wp/

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La Atlántida en Jaén o Platón no era arqueólogo -DiarioJaén, 13-04-2017

Ayer publicó el diario Jaén un artículo mío acerca de la polémica creada a partir del documental de National Geographic sobre la relación entre el yacimiento arqueológico de Marroquíes Bajos y el relato y descripción que hace Platón de la Atlántida en su diálogo Timeo.

Puede leerse en la página web del diario Jaén
La siguiente en pdf es copia de la versión en papel, cortesía de Manuela Rosa Jaenes, redactora jefe del periódico Jaén.

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P.D.:

Cuando al final del artículo se dice “Entre otros, lo han afirmado este último autor en su Teoría de Andalucía”, se refiere evidentemente a Ortega y Gasset. Que dice, literalmente: “Indicios que se acumulan nos hacen entrever que antes de soplar el viento de los influjos históricos desde Egipto y, en general, desde el Mediterráneo oriental hacia el occidental había reinado una sazón de ráfagas opuestas”.

Sobre las relaciones entre Marroquíes Bajos y la narración de Platón sobre la Atlántida (precisando mi objeto de estudio).

Jmolinavaldes en un comentario en mi blog atlántidaenjaen.wordpress.com me pide un cuadro sobre las “relaciones entre la ciudadela de Marroquíes Bajos y la Atlántida”, que incluya: “autoridad, publicación, fecha, enlace”. Esto es lo que yo sé del tema:

Díaz-montexano fue el primero en relacionar Marroquíes Bajos con la Atlántida diciendo que presenta “un diseño en su planta urbanística similar al de la capital de la Atlántida”, informe a la UNESCO de 2003. Expone “las pruebas sobre mi autoría original de la hipótesis Atlante de Marroquíes Bajos” en el siguiente post de Facebook

Desde entonces se ha referido a ella como una ciudad hermana de la capital de la Atlántida, construida con el mismo patrón…

Pero, claro, eso es algo tan evidente que lo único que se puede reconocer es que haya sido el primero en publicarlo. Lo importante no es quién la relacionó por primera vez, sino qué tipo de relación se demuestra que existe. La ciencia no es un concurso de méritos. Lo que valoramos de Newton no es que dijera que las manzanas caían hacia abajo, sino que a partir de esa evidencia y a partir de la pregunta “¿Por qué esa manzana siempre desciende perpendicularmente hasta el suelo?” demostrara la ley de la gravedad.

Para nosotros la pregunta es: ¿Qué relación existe, si es que existe, entre la ciudad calcolítica y la narración platónica de la Atlántida?

Si decimos que Marroquíes Bajos fue una ciudad de la Atlántida, habría que precisar qué entendemos por Atlántida. Porque si decimos que era una ciudad de una cultura o civilización de la que no tenemos ninguna evidencia arqueológica y que se encuentra en una isla hundida, de la que no existe ninguna evidencia geológica, no sé de qué estamos hablando. No es lo mismo decir que era una ciudad de una cultura desaparecida sin dejar rastro a decir que era la capital política y religiosa de una civilización que realmente existió y que esta puede identificarse con el neolítico final y el primer calcolítico, que dejó sus huellas, su arte, su cosmovisión en el paisaje y en la mitología de las cultura mediterráneas posteriores y en la incipiente historia griega, y que, por tanto, puede estudiarse como un hecho, no como un mito o leyenda.

Eslava Galán en “España insólita y misteriosa”, 2006, relaciona la Atlántida con Tartessos y dice “La capital de la Atlántida, extrañamente concebida en forma de anillos concéntricos de agua y tierra, podría parecer producto de la viva imaginación de Platón o del sacerdote egipcio, si no fuera porque los arqueólogos de la universidad de Jaén han encontrado en la zona de Marroquíes Bajos, a las afueras de la ciudad, un antiguo asentamiento precisamente compuesto de anillos concéntricos de tierra y canales de agua ¿Podría reflejarse esa imagen tartéssica tan en el interior de Andalucía? Sin duda, pudo.” Es decir, apuntaba esa posibilidad, como yo lo estoy haciendo, aunque la relaciona no con la capital de la Atlántida sino como un reflejo de Tartessos, que él identifica con la Atlántida, y que estaría entre Cádiz y Huelva.

En 2009 ofrecí una conferencia, organizada por la As. Iuventa, el periódico Ideal publicó una reseña el 21 de junio de 2009 a partir de una entrevista que se me hizo por teléfono, donde se dice que Luis Lucena Canales “plantea la posibilidad de que la ciudad del Santo Reino, concretamente la macroaldea neolítica de Marroquíes Bajos, sea el modelo que eligió Platón para elaborar el mito de la Atlántida”. Así como, en otras cuestiones, el artículo no recoge bien mi pensamiento, en este caso así es como se lo dije a la periodista y así es como lo dije en mi conferencia. Ni siquiera lo afirmaba porque aún no había hecho un estudio como el que estoy publicando ahora.

 

PRECISANDO MI OBJETO DE ESTUDIO

Cuando digo que Marroquíes Bajos pudo ser el referente de la narración platónica de la Atlántida, no estoy afirmando que la Atlántida, como tal haya existido, aunque tampoco lo niego. Me centro en mi objeto de estudio, bien definido, e investigo qué correspondencias hay entre la narración de Platón y los datos que aporta la observación directa y la arqueología sobre Marroquíes Bajos y sobre la cultura en la que esta se integra. Por eso afirmo (en mi respuesta al artículo de Díaz-montexano en diario Jaén del 19-03-2017, en el que me menciona) que mi investigación no tiene nada que ver con la búsqueda de la Atlántida ni se deriva de ninguna otra parecida o relacionada, y menos con la suya. Es decir, que lo que yo estoy investigando no guarda relación alguna con lo que Díaz-montexano cree e investiga. Lo que yo estoy investigando es si Marroquíes Bajos y la civilización a la que esta pertenecía fueron el referente de Platón, sin entrar en si existió o no una isla, si existe o no una civilización hundida, etc. Por eso no tengo obligación de citar ni referirme a libros o artículos suyos, ni de nadie, que no guarden relación con el objeto de mi investigación.

No soy tan tonto como para pretender honores por apuntar una posibilidad de este tipo (la estructura de Marroquíes Bajos se asemeja a lo contado por Platón sobre la ciudad y la ciudad de la Atlántida): sé que necesito aportar pruebas o al menos indicios serios de que mi hipótesis merece la pena de ser mantenida y estudiada. Por eso seguí con mis investigaciones, publicadas desde 2007 en mi blog El Jaina.

Me extrañaba que alrededor de tal posibilidad y de mis investigaciones se instalara el más absoluto y despreciativo de los silencios. Ningún medio impreso quiso publicar mis hallazgos. No lo entendía. Hoy ya comprendo que, por los enormes errores cometidos en la zona, por la mala gestión y los intereses urbanísticos, a las autoridades políticas y administrativas de Jaén no les interesa que una posibilidad como la que defiendo sea cierta, o si lo es que no se airé demasiado.  ¿O es que la posibilidad misma les cae demasiado grande y no saben qué hacer con ella?

Por qué estoy escribiendo sobre este tema: como escritor que lleva muchos años investigando sobre los procesos creativos es para mí una ocasión única de desvelar cómo funciona la imaginación creadora y la relación de los hechos con la fantasía ¿Qué significado profundo hay en los mitos y leyendas antiguos? ¿De qué manera se relacionan estos con los datos históricos y los hallazgos arqueológicos? ¿Qué era la ciudad de Jaén y su entorno para los griegos y otros pueblos antiguos? ¿Qué importancia y qué papel tuvo en las distintas fases de la prehistoria? ¿Qué significado se esconde detrás del enigma que algunos autores, como Eslava Galán, han apuntado?

Mi intención es, pues, investigar, dar a conocer para que se proteja el territorio sagrado de mis (nuestros) antepasados.

Puede que como resultado de mi investigación descubra, al menos eso va pareciendo, que Platón estaba hablando de algo real, que su relato no es mera fantasía y que su referente fue la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos y la cultura en la que esta se integraba. Estamos hablando de nuestros antepasados, de una cultura coetánea (probablemente anterior: Ex Occidente lux) a las culturas que se suponen inspiradoras de la nuestra. Conocer su visión del mundo puede enseñarnos dónde y cómo empezó el error y el horror, la pesadilla en que se ha convertido la historia de ser humano.

Evidentemente, esto no es importante solo para los jiennenses: espero que  lo entiendan.

Publicado en el blog Atlántida en Jaén

© 2017- Luis Lucena Canales

La Atlántida en Jaén o Platón no era arqueólogo

Extraña la reacción que están teniendo algunos de mis paisanos a raíz del documental de James Cameron sobre la Atlántida y la hipótesis de Georgeos Díaz-montexano de que Marroquíes Bajos era una ciudad hermana de la capital de Atlantis y la mía: que la ciudad calcolítica pudo ser el referente de la narración de Platón (publicada en el periódico Ideal en 21-6-2009). Parece que les enfada que se pueda relacionar Jaén con un mito como el de la Atlántida, porque el culo del mundo no podía estar en la cabeza de Platón, etc. Extraña y sorprendente reacción porque muchos comentadores utilizan algunas de las afirmaciones del relato de Platón (por ejemplo, que las fechas no coinciden con las fechas de la arqueología) para afirmar sin más que es un mito y que relacionar la Atlántida con la ciudad calcolítica es una tontería. Lo de ser un mito está mal visto en esta nuestra sociedad cientifista aunque, curiosamente, mitómana. Pero la Atlántida no es un mito, sino una fábula creada a partir de una “historia verdadera”, según dice Platón en el Timeo.

Que una fábula puede tener un fondo de verdad es algo de sentido común y más que demostrado en filosofía de la historia y en teoría literaria. Y más cuando encontramos hechos que lo avalan. También Troya fue un mito homérico hasta que el tendero metido a arqueólogo Heinrich Schliemann cambió el curso del estudio de la historia y demostró que Troya había existido.

Creo que estudiar de manera seria, la posibilidad  de que la macroaldea neolítica de Marroquíes Bajos sea el modelo que eligió Platón para elaborar el mito de la Atlántida, no es ninguna tontería. En mi blog atlantidaenjaen.wordpress.com estoy haciendo un estudio del texto comparándolo con los datos arqueológicos, ya que la otra, la de la ciudad hermana de la Atlántida sepultada en el océano, sin evidencias de tipo geológico que prueben un cataclismo de la magnitud necesaria o restos arqueológicos en la zona, creo que es una hipótesis sin base alguna.

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Pero, a lo que vamos: que se han dicho sobre el tema muchas imprecisiones en los medios de comunicación estos últimos días. Por ejemplo: se ha intentado desprestigiar al investigador Díaz-montexano porque es atlantólogo, como si no hubiera también mitólogos, neólogos, antólogos e, incluso, timbrólogos. En esta barahúnda de opiniones alguien ha escrito que Critias, el personaje a quien Platón asigna el relato era uno de los treinta tiranos, como si eso restara verosimilitud a la historia. No parece que se trate de ese Critias. El personaje del diálogo platónico “se encuentra en el esplendor de su carrera política y es un ciudadano notorio en Atenas, por lo que se debe presumir que es también un anciano. Por esta causa, es poco plausible que sea de uno de los treinta tiranos que formaron parte del gobierno oligárquico entre 404-403. Es probable que sea bisabuelo de Platón, es decir, abuelo del tirano.” (Prólogo de la edición de Gredos, 1992). Pero qué importa que fuera o no uno de los treinta tiranos o el mayor malvado de todos los hombres para que la historia tenga un fondo de verdad.

Critias insiste en que es una historia verdadera que le contó su abuelo, del mismo nombre, cuando tenía 10 años; al abuelo se la había contado un pariente y amigo, Solón, y a este unos sacerdotes egipcios. Como se ve la historia no es de primera mano y ya sabemos lo que pasa cuando un relato pasa de boca en boca. Sin embargo, algo de verdad siempre queda, sobre todo cuando los que hablan son personas versada en las artes narrativas y en los temas que se tratan.

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La imaginación puede partir de la memoria y añadir elementos de ficción a los datos  que esta ofrece como reales, hacer variaciones sobre ellos y eliminar otros. Este proceso ha sido estudiado por los psicólogos cognitivos Flower y Hayes: la intervención de la memoria a largo plazo en el proceso de composición de textos y cómo esta es modificada en el proceso de composición, mediante la revisión y corrección del texto. Este proceso cognitivo no anula la realidad de base, los datos empíricos recordados, sino que los varía y transforma.

Javier López escribe en ABC (artículo de 12/03/2017) que el filósofo Francisco García Moreno afirma que “cabe la posibilidad de que Platón se refiriera en los «Diálogos» a un reino concreto, real, si bien desprovisto de elementos fantásticos”. Es decir, que es probable que Platón a través de su personaje Critias rescatara la narración, que oyó cuando era un niño de 10 años, de su memoria a largo plazo. Así al menos lo explica detalladamente en el Timeo y cuenta cómo la ha reconstruido a pesar del tiempo pasado. Dicen Flower y Hayes que “la memoria a largo plazo es una entidad relativamente estable y tiene su propia organización interna de la información. El problema que presenta esta última es, en primer lugar, lograr obtener la información –es decir, encontrar la clave que nos permitirá recuperar una red de conocimientos útiles–. El segundo problema que enfrenta un escritor es, en general, reorganizar o adaptar la información para satisfacer las exigencias del problema retórico” y “transformar o reorganizar ese conocimiento para satisfacer las diferentes necesidades del lector.”

Evidentemente, Platón a través de Critias no cuenta exactamente lo que oyó, sino que adaptó su relato a la función que este debía cumplir en el diálogo, a sus intenciones y a las necesidades de su lector. No se le puede exigir rigor histórico, porque no es esa su intención ni la función que debía cumplir su narración. No se le puede exigir precisión en las medidas, ni que sea un relato histórico tal y como nosotros, ciudadanos del siglo XXI, entendemos que debe ser un relato histórico para que sea creíble. No obstante, entre el relato arqueológico sobre Marroquíes Bajos y el relato platónico hay sorprendentes similitudes

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La única manera de comprobar si la ciudad calcolítica pudo ser el referente de la narración platónica es partir de los datos reales. En nuestro caso estos nos los proporciona la observación directa y los datos que pone a nuestra disposición la arqueología. Así, si admitimos como hipótesis que Marroquíes Bajos es el referente de la descripción platónica de la Atlántida tendremos que aceptar, de la narración de Platón, los datos que se puedan corroborar mediante la observación directa y la catalogación y teorización arqueológicas. Estos son:

-una ciudad o macroaldea circular con tres anillos de agua y dos de tierra (en “un monte bajo por todos lados” dice Platón, aunque luego se contradice al relatar como construyeron un canal para que desde el mar entraran en la ciudad los barcos). Esta ciudad se crea como agregación de la población autóctona: partiendo desde el centro crece hacia la periferia mediante sucesivas ampliaciones. En la narración mítica fue creada por el dios Poseidón y por sus descendientes nacidos de su unión con Clito; en la arqueológica. por poblaciones dispersas que se unen.

-esta ciudad mide 11 estadios de diámetro, según el relato platónico. Hay distintas conversiones en metros para el estadio griego con una diferencia entre ellas de -+30m. Si aceptamos la del estadio ático de 174,125 metros, nos da 1915,375, una diferencia mínima con respecto al diámetro máximo de los anillos de la ciudad de Marroquíes Bajos.

-esta ciudad se halla en una isla o península de dimensiones semejantes a lo que hoy llamamos Andalucía. La navegabilidad del Guadalquivir en aquella época debió ser mucho mayor que en la actualidad debido a la menor cantidad de depósitos sedimentarios, por lo que podría ser considerada una península. En época romana y hasta la Alta Edad Media era navegable hasta Córdoba.

-desde su creación fue mejorada por las generaciones posteriores. En el caso de que los fosos se hayan construido como un agregado y no como un sistema no marca diferencias con el relato platónico. También Platón dice que los atlantes fueron mejorando su ciudad.

-los habitantes de la Atlántida construyeron canales que “tras recibir las corrientes que bajaban de las montañas y rodear la llanura, llegaba a la ciudad por ambos lados y allí dejaba fluir el agua al mar”, como en Marroquíes Bajos.

-en el extremo de la península se encuentra Gadiria (Cádiz).

-el lugar permitía una economía autosuficiente y era rico en recursos para la subsistencia.

-existían abundantes manantiales de agua fría y caliente.

-había muchos y se trabajaban los metales.

-existía un orden legal establecido que permitía la convivencia y armonía social.

-en esta cultura existía una techné y una episteme, es decir, una técnica y un conocimiento, relacionados, cuya manifestación más evidente es la forma circular de la ciudad y su relación con el paisaje circundante. El estudio de estos puede hacernos conocer cual era su cosmología y su visión del mundo. He iniciado este estudio que expondré en sucesivos artículos.

-entró en decadencia por cuestiones de tipo social (lucha entre clases o grupos de poder, en la interpretación arqueológica) o de tipo moral (decadencia de las costumbres y de las relaciones entre sus miembros en el relato platónico).

Hay algunas similitudes más, sobre todo en la relación de la ciudad con su entorno, lo que clarificara su visión del mundo y su cultura, y con toda seguridad irán apareciendo otros según tengamos más datos y avancemos en el análisis textual del relato platónico en su comparación con los datos arqueológicos.

© 2017- Luis Lucena Canales

Publicado en https://atlantidaenjaen.wordpress.com/2017/03/26/la-atlantida-en-jaen-o-platon-no-era-arqueologo/

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Próximos artículos

La Atlántida en Jaén: historia, ficción y arqueología

Si Atlas (quien sostiene el cielo) es Sierra Nevada, Jaén es la Atlántida de Platón

La Atlántida en Jaén, según la arqueología

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Podríamos decir que Marroquíes Bajos es una muestra de arte, como resultado de un conocimiento (o cosmovisión), inserta en un paisaje significativo, precisamente, a causa de ese conocimiento. No vamos a analizar aquí esta cuestión, que abordaremos en otros artículos de este blog. Vamos solamente a contraponer las palabras de Narciso Zafra de la Torre en el artículo citado anteriormente y las de Platón en Critias, para señalar cómo el relato (no en su estilo, evidentemente, sino en el trasfondo argumental de lo narrado) de un arqueólogo actual puede asemejarse al de un filósofo del siglo IV A.C. Intento con esta comparación hacer entender cómo distintos discursos pueden estar hablando en realidad de lo mismo y, de esta manera, intentar eliminar los prejuicios acerca de lo que se nombra, tan a menudo, y a veces por personas instruidas, despectivamente, como mito. Como he explicado en otros artículos, Platón sobre una historia verdadera puso mucho de su parte y construyó una leyenda, pero no de manera muy distinta a como puede hacerlo un escritor hoy día cuando cuenta historias verdaderas con los brillos (de oro, plata y oricalco) de la fábula.

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(…)
Vamos a comparar dos textos literarios de distintas épocas y con distinta funcionalidad e intención para comprobar sus paralelismos teniendo en cuenta que en un caso se trata de literatura científica y en el otro de literatura filosófica. Se podrá argumental que el discurso científico no es literatura pero la ciencia, y más tratándose de la arqueología, también construye discursos narrativos. Es en base a este tipo de construcción discursiva de la arqueología que hacemos nuestro análisis.

Leer el artículo completo en la entrada del blog que enlazo a continuación

https://atlantidaenjaen.wordpress.com/2017/03/16/la-atlantida-en-jaen-segun-la-arqueologia/

Presentación del libro “Hablando en plata” de Luis Miguel Sánchez Tostado

Todo un placer encontrarse con amigos y maestros de la escritura como Andrés Cárdenas Muñoz y Luis Miguel Sánchez Tostado, de los que siempre se aprende. Todo un gusto participar en la presentación de los 25 años literarios de este último. Hablando en Plata es un libro que merece la pena leer. Autores con Luis Miguel, que habla y escribe en plata, son cada vez más necesarios en la vida literaria de este país.