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Reflexiones al hilo de los usos ideológicos y el efecto de universalidad en las redes sociales

Artículo publicado en Paralelo36, de Francisco Garrido Peña

REFLEXIONES:

Facebook, las redes sociales, la web 2.0 no son medios de comunicación (como se indica), sino que son espacios dentro de un ciberespacio o espacio virtual, que como todo espacio puede ser ordenado de muchas maneras, pero al que no se le puede negar ser más participativo que muchos otros (virtuales o no). Cuando entramos en un espacio ordenado por otros (todos menos nuestra casa o nuestro discurso dimanante de nuestra particular concepción del mundo), como por ejemplo, un bar, una tienda, un aula de la universidad, un teatro… no tenemos más remedio que aceptar (o no aceptar, pero al menos admitir) como está estructurado. Facebook y la web participativa podría estar estructurada de otra manera, pero es innegable que nadie nos impide crear otros espacios dentro de este espacio común, nadie puede negar que se admite un alto grado de participación en él, nadie puede negar que frente a los medios unidireccionales de información/deformación de masas es un medio donde puede darse una cultura participativa.

Llevo mucho tiempo queriendo hacérselo ver a ciertas ONGs ancladas en formas del pasado (correo electrónico, web estática no participativa, campañas de activismo dirigido y de captación) y sólo obtengo evasivas que me hacen sospechar que la cultura participativa no interesa demasiado a los acostumbrados a una participación dirigida y basada en rangos de poder establecidos, del tipo “yo sé y tú me sigues, yo vanguardia de las masas, yo maestro, tú aprendiz”. Esta dinámica se ha roto con la Red participativa, aunque les pese a los líderes de las viejas organizaciones e instituciones.

Si alguien piensa que la Red es la Realidad es su problema, no el problema de la Red. Si alguien no hace crítica reflexiva en la Red será porque ni la hace en su vida cotidiana, ni en su trabajo, ni en su casa. Si alguien no organiza sus enlaces y contactos de manera que tenga una visión global o utiliza las redes para propagar bulos (de forma similar al boca a boca o radio macuto) es su problema. No son problemas de la Red. En la Red puede hacerse y se hace crítica reflexiva, como se hacen negocios, se imparten enseñanzas y se vende sexo. Como en la calle, como en la vida. La Red es lo que somos y si algo hay que cambiar son las conexiones de nuestras redes neuronales.

Yo no veo ilusión de universalidad en la Red, sino fragmentación, ecos de ecos, reflejos de reflejos ad infinitum, pero eso es lo que somos. No creo que aquí el capitalismo (cognitivo o no) tenga algo que ver. Todo sistema ideológico utilizará siempre los medios a su alcance para su mantenimiento y propagación, pero de lo que aquí se trata es de que las redes sociales, Internet, etc.  no son, estructuralmente ni en sí mismos, medios capitalistas. Su utilización ideológica se lleva a cabo tanto por unos como por sus contrarios (véase más arriba ejemplo de las ONGs) y su fragmentación es reflejo de la sociedad y no al contrario. La usurpación del excedente de poder generado por el pueblo no es exclusivo de los capitalistas.

La fragmentación o ruptura de la unicidad del ego (y por consiguiente de la sociedad creada por ese ego) que se produce en la Ilustración y la modernidad es causa (o efecto o ambas a la vez) del abandono de los antiguos relatos de poder de las religiones institucionalizadas y da lugar al laicismo. Luego se vio que el laicismo también producía relatos de poder sólo que en lugar del Dios único crea un universo de espejos rotos que reflejan dioses y héroes minúsculos y un tanto ridículos comparados con los dioses y héroes antiguos.

A mi modo de ver, la nueva unidad implica un religamiento al margen de todas las instituciones (ya sea religiosas o psicológicas, culturales o cognitivas: también la ciencia tiene su dogma y hay mucho fanático del conocimiento científico) y para eso se necesitan nuevos espacios participativos.

Los ciberespacios están ahí y no son sino reflejo de nuestra estructura mental, cognitiva. De acuerdo que no son los espacios que precisa el ser humano unificado, completo, pero al menos (y esto es nuevo en la historia humana) permiten una acción sobre sí mismos. Cualquiera (sin estatus ni privilegios sociales) puede crear una red participativa en Internet, cosa que no se puede hacer, hoy por hoy, en la Universidad, por ejemplo.

Todas esas prácticas que denuncia el autor del artículo ya existían antes de que existiera Internet. La Red es un simple espejo de nuestra realidad, no ha creado nada nuevo, sino que se ha creado a sí misma como nuevo espacio para que, como todo espacio, sirva de receptáculo a lo que somos. No hay espacio neutral, sabemos, y todo espacio es manipulable. La cuestión es que, por ciertas circunstancias que están en la base de la creación de Internet, hoy por hoy es un espacio de libertad. Quizá de ahí su éxito.

En este espacio podemos hacer lo que queramos, podemos cambiarlo o no participar en él, podemos utilizarlo para vender nuestros productos o a nosotros mismos, para luchar por una causa, para divertirnos, para perder el tiempo… pero esto no es malo ni bueno en sí mismo. Lo perverso del ciberespacio es su aislamiento de la vida real, o cotidiana, su ensimismamiento. Sin embargo, en la medida en que sus herramientas sepan utilizarse como instrumentos de acción-organización-reflexión (como ya están haciendo algunos movimientos culturales, pedagógicos, políticos y sociales) son, potencialmente, un arma cargada de futuro.

Luis Lucena Canales, Granada, 2012

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Teoría y práctica de la ciberanimación sociocultural

Cuando el investigador social no tiene ninguna práctica de animación, suele proponer alternativas de acción poco viables. La práctica es una fuente imprescindible de conocimientos para la acción y para hacer estudios útiles de cara a realizar una acción transformadora. Este es un aspecto al que a menudo algunos investigadores no le prestan suficiente atención.

Ezequiel Ander-Egg -Perfil del animador sociocultural

Gran parte del cuerpo teórico de la Animación SocioCultural (ASC) ha sido elaborado por personas que poco o nada tienen que ver con la práctica de la ASC, aunque consideren que la ASC son fundamentalmente prácticas, herramientas, técnicas. El objetivo estratégico de la ASC es la participación (tal y como afirma Ezequiel Ander-Egg) y la participación es una práctica que no puede ser teorizada al margen de sus protagonistas que no son, precisamente, los teóricos de la ASC.

En el momento actual puede decirse que la ASC ha pasado de ser un agente de dinamización social en la calle, y demás espacios donde la gente vive, a una profesión que se realiza en despachos, instituciones educativas y culturales… Lo cual es un contrasentido, ya que institución/burocratización es precisamente lo opuesto a dinamización/animación. La burocratización/institucionalización de la animación (de anima, en latín: vida), que es dymanis (en griego: actividad, fuerza, energía), la ha llevado a su agonía, muerte y momificación en forma de definiciones, clasificaciones, perfiles al margen de la práctica en másteres, cursos, diplomaturas, libros, redes de autoridades, consejos científicos y demás.

Igual puede pasar con la ciberanimación: es por ello muy importante la comunicación e interrelación de todos los que en la actualidad realizan labores de ciberanimación, aunque no las llamen así. Todo aquel que (de manera profesional o no, de manera consciente o intuitiva) modera o dinamiza un foro o una comunidad virtual o un grupo en una red social, todo aquel que administra una web dinámica o un blog, todo aquel que anima una actividad grupal con herramientas TICs y muchas otras que se realizan en el ciberespacio “para promover el protagonismo de la gente”… está haciendo ciberanimación o ciberdinamización sociocultural.

La ASC no es necesariamente una profesión, aunque con esta afirmación no pretendemos negar la necesidad de formación de personal capacitado para la realización de las actividades y disciplinas que competen a la acción cultural. Como reconocen algunos autores siempre ha existido, y existe en la actualidad, una animación o dinamizacion sociocultural no profesionalizada, espontánea o difusa, que no se confunde necesariamente con la militancia.

La ASC es una tecnología de intervención, pero la ASC es también cultura, por tanto participa de sus características, y como dice Ezequiel Ander-Egg: “Ya no se trata de aumentar el número de personas que van al teatro o a los museos, o de producir tales o cuales bienes culturales o artísticos por parte de una élite cultural, sino de crear las condiciones para que la gente disponga de medios para poder desarrollar su propia cultura de acuerdo a sus necesidades y preocupaciones.

La ciudad virtual animared.org y el blog ciberanimadores son espacios para potenciar las energías latentes de la ASC espontánea, difusa o no profesional, que se encuentran, de manera virtual aunque en relación con la vida cotidiana, actualmente en la Red; y pretenden ser instrumentos para intercambiar experiencias y conocimientos, metodologías, herramientas y técnicas que permitan ir creando el conocimiento colectivo sobre esta actividad y  fundamenten, por la implicación participativa de los propios protagonistas, el perfil profesional de los ciberanimadores.

Creemos que es la única manera de mantener viva la ASC y su aplicación al ciberespacio (la ciberanimación o ciberdinamización sociocultural) lejos de teorizaciones sin contacto con la praxis real, en la línea metodológica que propone la IAP: investigación-acción participativa.

Creemos, además, que así ayudamos, además, a mantener viva la ASC en su conjunto.

Luis Lucena Canales

Peligros, Granada, a 28 de Mayo de 2012

 Publicado en http://animared.org/ciudadvirtual

La ciudad virtual animared. Del ciberactivismo a la ciberanimación. Uso actual de las TICs e Internet por los movimientos sociales y ONGs.

Publicado en http://quadernsanimacio.net/

Versión en pdf: http://quadernsanimacio.net/pdfs/La%20ciudad%20virtual.pdf

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Este artículo es en gran medida una ampliación y concreción del “Resumen de la ponencia Creando red de redes para vivir en la vida cotidiana de manera sustentable”[1], en el cual expongo algunas de mis ideas acerca de la ciberanimación sociocultural desarrolladas a partir de los planteamientos de Mario Viché en su libro La animación cibercultural[2]

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Decía en el artículo citado:

Mientras que las empresas han tomado Internet y hablan de un nueva forma de hacer negocio[3], los colectivos sociales (ONGs, asociaciones, comunidades intencionales, etc.) siguen en la web antigua, la web unidireccional, estática, la web de las proclamas y la propaganda (el denominado ciberactivimo, más propio de movimientos reivindicativos y políticos), y utilizan, de manera deficiente, las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas para el diálogo, la creatividad y el pensamiento colectivo, el compartir recursos, el trabajo cooperativo, el intercambio, la solidaridad y el apoyo mutuo.

Utilizar estas nuevas herramientas abundaría en beneficios sociales generales, pero también para las propias organizaciones.

Es preciso hoy más que nunca crear una red de redes a modo de zona común que una a través del diálogo y la acción a individuos, colectivos, redes y causas que estén dispuestas a trabajar de manera cooperativa, compartiendo recursos, potenciando el intercambio de bienes y servicios, y que practiquen entre ellos y con su entorno el apoyo mutuo y la solidaridad.

Para la realización de este trabajo es preciso la creación de un nuevo perfil profesional en la línea que marca Mario Viché, tal y como, sumándonos a su iniciativa, venimos proponiendo en el blog ciberanimadores[4] y hemos puesto en práctica con la web participativa ciudad virtual animared[5].

Redes

Hoy más que nunca, en la llamada sociedad de la información y del conocimiento (documento UNESCO[6]), de la sociedad red (Manuel Castells) es necesario crear redes y conectar las ya existentes y, sobre todo, unir las redes virtuales con las redes de la vida cotidiana. Creemos que este trabajo nos corresponde a todos, si bien nuestra propuesta se dirige hoy por hoy a los individuos y grupos que se mueven en redes ya creadas, a los animadores socioculturales, facilitadores de grupos, responsables de comunidades virtuales y reales, educadores y demás agentes sociales.

Comunicación frente a interacción

Los tres tipos de interacción que distingue Thompson:

  1. la interacción cara a cara (los participantes en la interacción se encuentran uno frente a otro y comparten un sistema de referencia espacio-temporal común),
  2. la casi-interacción mediática (creada por los medios de comunicación de masas, y que es monológica, es decir, su flujo de comunicación es unidireccional) y
  3. la interacción mediática (dialógica como la interacción cara a cara, como las cartas escritas y las conversaciones telefónicas y que, con los medios de comunicación digitales, ha creado el ciberespacio).

La novedad de las redes sociales y en general de la web 2.0 es que, favoreciendo una interacción mediática (del tercer tipo), nos lleva a algo que ni el correo ni el teléfono permiten. Lo importante de la web 2.0 es que introduce una interacción completamente nueva. Ya no es la relación uno a uno del teléfono o el correo, sino la posibilidad de conversar en grupos y la permanencia de todo el contenido, abierto y disponible, para quien quiera participar, colaborar, aprender en cualquier momento Este nuevo espacio nos permite crear un conocimiento colectivo y, a partir de él, una acción común que, a nuestro modo de ver, nos llevaría, a través del diálogo y la creatividad, al trabajo cooperativo, al apoyo mutuo, al intercambio de bienes y servicios y a compartir recursos sin uso de dinero, por trueque.

Ciberespacio

El ciberespacio, llamado por algunos un no lugar, es realmente un espacio por sus características, por las actividades que se ejercen no sólo a través de él, sino en él. Un espacio que no es imaginado ni inventado por las nuevas tecnologías sino real, desde siempre. Un libro es ya ciberespacio y antes de él las pinturas rupestres ya eran ciberespacio, pues aunque se apoyaran en un medio físico -también el ciberespacio tiene un soporte físico aunque liviano-, los contenidos de las páginas de los libros o las paredes de roca de las pinturas primitivas son mucho más que sus significantes. El ciberespacio es, por tanto, un soporte y su novedad reside en su liviandad, en su flexibilidad, en su instantaneidad y permanencia, pero es, además, más que su soporte, como un libro es mucho más que el papel o la tinta con que está escrito.

Animación sociocultural: algunas definiciones

Mario Viché define la animación sociocultural como “una acción educativa no formal, de carácter intencional, mediante la cual distintos agentes sociales: grupos mediáticos, instituciones y asociaciones de todo tipo, intentan ejercer  una influencia sobre los distintos actores sociales: individuos o colectividades, con la finalidad de modificar su visión de la realidad, sus hábitos y conductas o bien con el objetivo de completar la acción educativa de los distintos agentes primarios de socialización: la familia, la escuela y la comunidad.”

Víctor J. Ventosa Pérez, presidente y fundador dela Red Iberoamericanade Animación Sociocultural, dice que

“la animación sociocultural constituye un ámbito de educación social y a la vez es un modelo de intervención socioeducativa, caracterizado por llevarse a cabo a través de una metodología participativa destinada a generar procesos autoorganizativos individuales, grupales y comunitarios, orientados al desarrollo cultural, social y educativo de sus destinatarios”[7].

“Animar es siempre da el alma y la vida a un grupo humano, a un conjunto de personas entre las cuales las relaciones no se producen espontáneamente, o son impedidas y bloqueadas a consecuencia de la coacción de las estructuras sociales o de las condiciones de vida. De la idea simple de “dar una impulsión” se pasa poco a poco a la de una acción ejercida sobre los otros sin ningún tipo de coacción: suscitar y orientar las iniciativas, aumentar su participación en la vida del grupo, organizar la vida de este grupo, provocar la reflexión.”[8]

“Hay dos tipos de definiciones de la animación (según Moulinier, P. Les animateurs culturels:  fonctions et formations, Consejo de Europa, Estrasburgo, 1974):

1. Se entiende que animar es “dar vida”, “dar ímpetu, dar un alma a lo que no la tiene o a lo que la tenía y la ha perdido”

2. Puesta en relación, mediación, pone el acento no en “actuar sobre“, sino en “actuar en”.”[9]

Como dice la autora anteriormente citada “La animación ha existido siempre de forma difusa”. Ha existido y existe. Por lo que creemos que hay muchos animadores socioculturales (y en Internet muchos ciberanimadores) que no tienen conciencia de serlo.

De la animación sociocultural difusa se pasa a la institucionalización actual. Creemos que no es necesario ningún título para ejercer de animador sociocultural. De hecho es así como sucede. Es el caso del voluntariado[10].

Lo cual no significa que no sea necesaria una preparación para ejercer la actividad adecuadamente. Creemos por ello necesario un espacio virtual para la enseñanza teórica y práctica de la ciberanimación. En este sentido aportamos nuestro proyecto de ciudad virtual.

Pretendemos con nuestra actividad poner nuestro granito de arena en esa necesaria preparación. Pero hoy, en la época del pensamiento colectivo, esto sólo es posible si los animadores socioculturales, titulados o no, forman una red de intercambio, ayuda mutua y trabajo cooperativo, compartiendo experiencias, conocimientos y recursos.

Ciberanimadores socioculturales

Dice Mario Viché[11]:

“La e-animación o animación cibercultural es el término que hemos propuesto para definir las prácticas de la animación sociocultural enla Sociedaddel Conocimiento.”

“La e-animación hace referencia a las prácticas de la animación que, sin despreciar los entornos individuales y colectivos de su intervención tiene muy presente una visión del mundo en la quela Redse convierte en medio de acceso a la información, a la interacción, la interactividad y la cooperación y las tecnologías marcan nuestros ritmos y modelos de interpretación vitales.”

Tal y como exponemos en el blog de ciberanimadores creemos que las funciones de un  ciberanimador son:

El ciberanimador sociocultural es un animador que trabaja en un medio virtual, Internet, la web 2.0, las redes sociales y conecta estas con redes de la vida cotidiana.

Un ciberanimador sociocultural no debe, por tanto, sólo administrar una comunidad virtual ni ser el encargado de diseñar y montar una web dinámica, sino que además tiene que dinamizarla, difundirla, hacerla valer…

El ciberanimador sociocultural debe conocer la dinámica de la Red, las herramientas de la web 2.0 y de las redes sociales, ser un educador social (en sentido amplio, no como simple agente de inserción o prevención de marginación social), un community manager (responsable de comunidad) y un facilitador de grupos.

En cierta medida el ciberanimador sociocultural es también un innovador y un emprendedor social.

Concretamos de esta manera las que consideramos funciones básicas del ciberanimador.

Creemos que la prioridad del ciberanimador en estos momentos es la creación de espacios de encuentro y de redes para la cooperación, el apoyo mutuo/solidaridad, el intercambio, recursos compartidos, el diálogo, entre personas de un determinado colectivo y entre colectivos.  El ciberanimador ha de establecer puentes de relación entre las redes virtuales y las reales de manera que unas sirvan a las otras.

Creando red de redes

El concepto red de redes se utiliza para describir Internet, pero aquí no nos referimos sólo a Internet. Creemos que es labor de la ciberanimación sociocultural crear red de redes en la vida cotidiana.

Hoy la creación de una red de redes en la vida cotidiana tiene que utilizar, a nuestro modo de ver, las nuevas tecnologías e Internet. Considerando a esta no sólo un medio de comunicación sino un lugar de interacción y acción común (es el concepto de la web 2.0).

Ahora bien, existe una gran fragmentación, tanto en el ciberespacio como en la vida cotidiana, de temas, misiones y objetivos y una inflación de mensajes sociales que colapsan su recepción.

La fragmentación en Internet es reflejo de la fragmentación en la vida cotidiana y en la vida institucional burocratizada  y de la dependencia de los movimientos sociales y colectivos a las burocracias estatales (ese monstruoso autómata que han creado las sociedades civilizadas).

En Internet no existe fragmentación espacial, ya que el ciberespacio no tiene fronteras, es una red descentralizada o distribuida, transnacional[12]. La fragmentación es más bien temática, ideológica, axiológica, técnica. Muchos y dispersos temas, ideologías, valores, tecnologías… Esto último se refiere a la misma estructura del diseño del software.

En la vida cotidiana la fragmentación es, además de ideológica y axiológica como en las redes virtuales, espacial. A falta de encuentros ceremoniales de cohesión social, tales como fiestas, encuentros anuales, etc., lo que las une son los mensajes unificadores de los medios de comunicación de masas.

Las nuevas tecnologías nos permiten superar la fragmentación técnica y espacial de las redes de la vida cotidiana. Hoy podemos aprovechar las potencialidades de las TICs y de Internet para explorar nuevas posibilidades de organización que luego podrán implementarse en la vida cotidiana, y a la inversa.

Internet puede ser un medio de relación de espacios virtuales, que se dan en ese no lugar llamado ciberespacio y de espacios físicos que se producen en ese lugar llamado mundo físico, vida cotidiana.

El trabajo fundamental de un ciberanimador, en el ciberespacio es crear zonas comunes para la interacción, el trabajo cooperativo, la ayuda mutua, el intercambio, el compartir recursos.

El ciberanimador sociocultural debe trabajar bajo la premisa de que nadie tiene la verdad absoluta. Su labor en el ciberespacio es estimular la creación de una red de redes o espacio común no ideológico,  no partidista, que favorezca la interacción y el diálogo.

En este sentido es en el que hemos creado la ciudad virtual animared.org

La ciudad virtual animared

Es un proyecto iniciado por la asociación cultural en fase de constitución Anima –red creativa.

Tal y como puede leerse en su página web[13] :

Presentación del proyecto

Pretende ser una nueva experiencia: la creación de un espacio de libertad y participación enla Redde todos los que trabajan por una cultura participativa.

La idea consiste en plasmar de manera virtual (entiéndase que por ser virtual no es menos real) una comunidad autosuficiente.

Objetivos

Crear una plataforma virtual que permita a los usuarios aprender los fundamentos teóricos de la cultura participativa para ponerlos en práctica creando redes deintercambio, cooperación y solidaridad.

Y, paralelamente, una red de comunidades y colectivos, personas y causas en la que incluimos:

-comunidades intencionales de vida (de nueva creación o tradicionales), o de valores (virtuales o reales), asociaciones no lucrativas, ONGs, colectivos y redes sociales, centros culturales, educativos o de ocio, etc.

-cooperativas, microempresas y pymes con fines sociales y educativos.

-personas, redes con  implicación en movimientos y causas sociales.

Y en la que se primará, no tanto la agregación por adhesión, sino la participación e interacción en un espacio común, a modo de una ciudad virtual, que incluirá espacios deliberativos para la reflexión comunitaria y el diálogo, el intercambio, el apoyo mutuo, el trabajo cooperativo, el compartir recursos.

Lo que les unirá será definido por los participantes, aunque evidentemente debemos partir de una definición/limitación previa.

La ciudad virtual de animared.org contendrá los elementos básicos de toda vida comunitaria. Como en cualquier núcleo urbano físico existen distintas secciones identificados con los lugares y zonas de una ciudad real:

-zona de administración

-centro cívico: comunicación y redes

-auditorio para actividades

-plaza pública

-bazar

-escuela

-laboratorio de ideas

Cada una de estas zonas se implementará con una herramienta distinta (un gestor de contenidos-CMS).

Clases de usuarios

Registrados, pudiendo en este caso hacer comentarios y participar en los foros

y residentes, pudiendo en este caso, además, participar de manera activa en la construcción de los contenidos de la web por medio de artículos, así como formar parte de la asamblea de la ciudad y elegir y ser elegidos representantes de sus órganos de gobierno.

El proyecto pretende servir de lugar de encuentro y reflexión para colectivos y redes, asociaciones y profesionales: animadores socioculturales, educadores sociales, voluntarios y miembros de ONGs, artistas y artesanos, productores y consumidores de productos ecológicos y artesanales y todo aquel que tenga inquietudes en el ámbito de nuestras áreas de actuación, pero también servir de modelo para otras páginas (más especializadas temática o profesionalmente) que pretendan la participación e interacción permitida en una página web dinámica.

Escuela de la ciudad virtual animared

Hasta el momento hay un curso programado:

Curso online Introducción a la  Internet creativa y participativa (web 2.0 y solfware libre)

para usuarios creativos, animadores socioculturales, activistas y trabajadores sociales, en los ámbitos del

1. ocio

2. práctica de la creatividad

3. activismo, trabajo social y animación sociocultural (ciberanimación)

Notas


[1] Resumen de la ponencia presentada en el I Encuentro sobre Ecología, Espiritualidades y Éticas, Granada, Febrero-2011, organizado por la Red de Foro Social Español de Espiritualidades y Éticas. Publicado en http://ciberanimadores.blogspot.com

[3] En el campo económico muchas empresas han cambiado sus estrategias de marketing por los denominados cuatro principios de la wikinomía: la apertura, la interacción entre iguales que permite revisar continuamente el trabajo, el uso compartido, la actuación global.

Wikinomía o wikieconomía o economía de la colaboración entre grupos humanos, es un concepto de sistema económico introducido por Don Tapscott, y Anthony D. Williams, que plantea cómo las nuevas tecnologías de la información, aplicadas a las relaciones sociales en lo que se ha venido en denominar Web 2.0, han revolucionado la economía tradicional.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Wikinom%C3%ADa

[7]  La Animación Sociocultural Y Sus Conceptos Afines: Mapa Conceptual Y Epistemológico. Educador sociocultural: Revista iberoamericana. RIA (Red iberoamericana de Animación Sociocultural).

[8] Touraille, R. L’animation pédagogique. ESF. París, 1973

[9] Monera Olmos, M.L. La animación sociocultural como un nuevo tipo de educación, en Fundamentos de Animación Sociocultural, Quintana, J.M. (coordinador), Narcea, Madrid, 1986.

[10] En este sentido es significativo que hoy el trabajo fundamental en la eliminación de la brecha digital y el empoderamiento ciudadano a través de la TICs en el ámbito iberoamericano esté realizado por la Fundación Cibervoluntarios. http://www.cibervoluntarios.org/

[11] Viché González; Mario; (2008); La animación cibercultural, instrumento de cambio social; en

http:quadernsanimacio.net; nº 7; enero de 2008; ISNN 1698-4044

http://quadernsanimacio.net/marioviche/cibercultural.pdf

[12] Juan Urrutia y David de Ugarte, que estudian el impacto sobre los movimientos sociales de Internet y la configuración de la red gran social, la ven cada vez menos como una red descentralizada y cada vez más como una red distribuida.   http://lasindias.net/indianopedia

Qué aporta el Movimiento del 15 de Mayo a la ciberanimación sociocultural

Desde distintos ámbitos, tal y como señalábamos en nuestra ponencia en el I Encuentro sobre ecología, espiritualidades y éticas, se ha venido señalando la importancia que están adquiriendo las redes sociales y demás herramientas de la web 2.0, no sólo en la movilización (lo que se conoce como ciberactivismo) sino en el debate político-social a través de la Red, en el llamado ciberespacio.

Decíamos allí:
“Mientras que las empresas han tomado Internet y hablan de un nueva forma de hacer negocio, los colectivos sociales (ONGs, asociaciones, comunidades intencionales, etc.) siguen en la web antigua, la web unidireccional, estática, la web de las proclamas y la propaganda, sin utilizar las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas para el diálogo, la creatividad y el pensamiento colectivo, el compartir recursos, el trabajo cooperativo, el intercambio, la solidaridad y el apoyo mutuo.”
Aclarábamos que
“el ciberespacio, llamado por algunos un no lugar, es realmente un espacio por sus características, por las actividades que se ejercen no sólo a través de él, sino en él.”
Y abogábamos por un cambio de paradigma en los siguientes términos:
“La asunción de la web dinámica por los colectivos sociales sólo es posible mediante un cambio de paradigma por parte de estos mismos. Este cambio de paradigma implica un cambio de percepción de su rol como generadores de mensajes y propuestas sociales; una relación distinta con sus bases y con los destinatarios de sus propuestas; una asunción del nuevo lugar llamado ciberespacio y de su carácter universal, lo que lleva a una nueva relación entre lo local y lo global, un nuevo sentido de la participación, del diálogo, de la creatividad y del pensamiento colectivos, de la noción de intercambio, apoyo mutuo o solidaridad, del trabajo cooperativo y del hecho de compartir recursos en red.”
Los recientes acontecimientos del 15 de Mayo en nuestro país, como de los países árabes, vienen a corroborar nuestras apreciaciones ya que redes sociales y blogs han sido decisivos en el éxito de las convocatorias (que se gestaron y extendieron a través de Internet) y en su posterior mantenimiento, usándose como herramientas de cambio de ideas, organización y debate.
Cuando el movimiento surgido a partir del 15 de Mayo declara que es un movimiento asambleario añade la importancia que tiene la Red como medio de organización, comunicación y debate, para desarrollar la democracia directa y participativa que propugna.
Internet no es sólo un instrumento por el cual se hace posible el movimiento sino que, también, es un medio en el cual se produce el movimiento. Un espacio real en el que compartir.
El movimiento del 15 M ha superado a las organizaciones sociales tradicionales tanto en movilización como organizativamente. El pueblo ha demostrado ser más creativo que sus supuestos dirigentes. Aunque esto es una constante en los movimientos sociales.
Creemos que incorporar estos planteamientos es tarea de toda organización social si no quiere quedarse al margen. La presencia de cualquier asociación, grupo u organización social en Internet es imprescindible no sólo para difundir sus mensajes y propuestas sino también, y sobre todo, para el intercambio de ideas, recursos, conocimientos, para aprender a través del diálogo, el pensamiento colectivo, para compartir la creatividad y ejercer el trabajo cooperativo, la solidaridad y el apoyo mutuo. No se trata de estar en la Red para proclamar lo que creemos y por lo que luchamos sino para intercambiarlo con otros.
El viejo paradigma de las organizaciones “vanguardia de las masas” ha muerto con los movimientos árabes y la spanish revolution, el movimiento del 15 de Mayo.
Las redes sociales se han convertido, en contra de las opiniones de algunos (ciberpunk histórico y reciclados) en un instrumento para la organización, el aprendizaje, el diálogo, el debate.
Esta línea es la que proponen, en su práctica sociocultural, desde su inicio, y en la que trabajan los ciberanimadores. En esto hay coincidencia metodológica con los movimientos sociopolíticos actuales, si bien dejando claro que el trabajo de los ciberanimadores no es directamente político, somos simples “profesionales” (no necesariamente intitucionalizados) de la animación.

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Del blog de Agustín Fernández Mallo: Juan Villoro: el fin de una utopía: el tiempo topológico nos lleva, en un movimiento retroprogresivo (Salvador Pániker), a algo mucho más antiguo…

Interesante reflexión: el tiempo topológico nos lleva, en un movimiento retroprogresivo (Salvador Pániker), a algo mucho más antiguo: los diagramas de conocimiento o mandalas, al teatro de la memoria, en fin, que en definitiva son las topologías de la red.

Del: blog de Agustín Fernández Mallo -El hombre que salió de la tarta

El Jueves 7, Juan Villoro publicó en El Periódico, este interesante texto, acerca de los modelos de comunicación. En él cita unas ideas contenidas en una conferencia, Tiempo Topológico, que di en Mexico hace un año, y que después, ampliada, di en las Universidades de Brown y de Cornell (la conferencia será publicada ahora por esta última Universidad).

Copio y pego el artículo (la ilustración no es del original):

El fin de una utopía

Juan Villoro

Jueves, 7 de abril del 2011

Pertenecemos a la primera generación que vio desaparecer las cartas. Aunque aún es posible escribirlas, se trata de un modo arcaico. John Berger encontró en su novela De A para Y una razón contemporánea para establecer una relación epistolar: su protagonista está preso y solo así puede comunicarse con su pareja; alguien cautivo en el espacio acude a un género que depende del tiempo.

De acuerdo con Paul Virilio, la modernidad se obsesionó por controlar el espacio en la misma medida en que la posmodernidad se obsesiona por controlar el tiempo. Goethe anticipó este desarrollo al describir a la naciente sociedad burguesa como un compendio de «abundancia y velocidad».

La flecha del tiempo se ha acelerado. La paradoja de tanta prisa es que la comunicación contemporánea no es un relato que se escriba en un decurso temporal: internet representa, ante todo, un lugar. Lo que ahí se encuentra procede de diversas temporalidades.

Al ser instantáneo, el correo electrónico se sitúa en un presente eterno. Más allá de las fallas de los servidores o los azarosos filtros del spam, la comunicación digital no admite pausas ni depende de las posposiciones; no busca establecer un ritmo con un antes y un después. Todo lo que ahí se encuentra es instantáneo, aunque se trate de citas clásicas.

El escritor Agustín Fernández Mallo ha observado que fuera de la red, contamos una historia; dentro de ella, la construimos. A diferencia de los diarios y las correspondencias, los blogs y el correo electrónico no son discursos cronológicos, sino acumulaciones en el espacio. Obviamente, no hay relato sin tiempo; en consecuencia, Agustín Fernández Mallo propone la categoría de «tiempo topológico» para referirse a un transcurrir sobredeterminado por el espacio.

En el año 1924, en su comedia Easy virtue, el dramaturgo Noel Coward distingue un matrimonio por conveniencia de una relación con «amor y cartas». Una pasión sin correo, es decir, sin pausas, esperanzas y zozobras, carecía totalmente de interés.

Escribir cartas es un ejercicio de sustitución: dos personas se encuentran en el papel. Solo la separación radical de los corresponsales permite que una carta sea una restitución del ausente. Perdida esa utopía, nos asomamos a la pantalla en busca de la ilusión que vendrá.

Ese no lugar llamado ciberespacio o la web es más que un tablón de anuncios

La web no es un tablón de anuncios, ni un almacén de datos, sino un lugar de interacción y diálogo. Para las empresas es un lugar para hacer negocio, un mercado. Para los colectivos sociales o empresas con proyección social y educativa debe ser mucho más: un lugar para intercambiar, compartir, un lugar para trabajar cooperativamente y para la ayuda mutua.