Archivo de la categoría: educador

Teoría y práctica de la ciberanimación sociocultural

Cuando el investigador social no tiene ninguna práctica de animación, suele proponer alternativas de acción poco viables. La práctica es una fuente imprescindible de conocimientos para la acción y para hacer estudios útiles de cara a realizar una acción transformadora. Este es un aspecto al que a menudo algunos investigadores no le prestan suficiente atención.

Ezequiel Ander-Egg -Perfil del animador sociocultural

Gran parte del cuerpo teórico de la Animación SocioCultural (ASC) ha sido elaborado por personas que poco o nada tienen que ver con la práctica de la ASC, aunque consideren que la ASC son fundamentalmente prácticas, herramientas, técnicas. El objetivo estratégico de la ASC es la participación (tal y como afirma Ezequiel Ander-Egg) y la participación es una práctica que no puede ser teorizada al margen de sus protagonistas que no son, precisamente, los teóricos de la ASC.

En el momento actual puede decirse que la ASC ha pasado de ser un agente de dinamización social en la calle, y demás espacios donde la gente vive, a una profesión que se realiza en despachos, instituciones educativas y culturales… Lo cual es un contrasentido, ya que institución/burocratización es precisamente lo opuesto a dinamización/animación. La burocratización/institucionalización de la animación (de anima, en latín: vida), que es dymanis (en griego: actividad, fuerza, energía), la ha llevado a su agonía, muerte y momificación en forma de definiciones, clasificaciones, perfiles al margen de la práctica en másteres, cursos, diplomaturas, libros, redes de autoridades, consejos científicos y demás.

Igual puede pasar con la ciberanimación: es por ello muy importante la comunicación e interrelación de todos los que en la actualidad realizan labores de ciberanimación, aunque no las llamen así. Todo aquel que (de manera profesional o no, de manera consciente o intuitiva) modera o dinamiza un foro o una comunidad virtual o un grupo en una red social, todo aquel que administra una web dinámica o un blog, todo aquel que anima una actividad grupal con herramientas TICs y muchas otras que se realizan en el ciberespacio “para promover el protagonismo de la gente”… está haciendo ciberanimación o ciberdinamización sociocultural.

La ASC no es necesariamente una profesión, aunque con esta afirmación no pretendemos negar la necesidad de formación de personal capacitado para la realización de las actividades y disciplinas que competen a la acción cultural. Como reconocen algunos autores siempre ha existido, y existe en la actualidad, una animación o dinamizacion sociocultural no profesionalizada, espontánea o difusa, que no se confunde necesariamente con la militancia.

La ASC es una tecnología de intervención, pero la ASC es también cultura, por tanto participa de sus características, y como dice Ezequiel Ander-Egg: “Ya no se trata de aumentar el número de personas que van al teatro o a los museos, o de producir tales o cuales bienes culturales o artísticos por parte de una élite cultural, sino de crear las condiciones para que la gente disponga de medios para poder desarrollar su propia cultura de acuerdo a sus necesidades y preocupaciones.

La ciudad virtual animared.org y el blog ciberanimadores son espacios para potenciar las energías latentes de la ASC espontánea, difusa o no profesional, que se encuentran, de manera virtual aunque en relación con la vida cotidiana, actualmente en la Red; y pretenden ser instrumentos para intercambiar experiencias y conocimientos, metodologías, herramientas y técnicas que permitan ir creando el conocimiento colectivo sobre esta actividad y  fundamenten, por la implicación participativa de los propios protagonistas, el perfil profesional de los ciberanimadores.

Creemos que es la única manera de mantener viva la ASC y su aplicación al ciberespacio (la ciberanimación o ciberdinamización sociocultural) lejos de teorizaciones sin contacto con la praxis real, en la línea metodológica que propone la IAP: investigación-acción participativa.

Creemos, además, que así ayudamos, además, a mantener viva la ASC en su conjunto.

Luis Lucena Canales

Peligros, Granada, a 28 de Mayo de 2012

 Publicado en http://animared.org/ciudadvirtual

Anuncios

Arte, salud y ecología

El arte nació ligado a las formas y ritmos de la naturaleza, ligado a la totalidad de la vida y no sólo a una parte de esta. Luego, con el tiempo dejó de ser totalidad, objeto completo e inseparable de su medio para convertirse en una representación simbólica o conceptual de otra cosa, es decir, algo aislado de su medio, algo abstracto.

Pero, antes de llegar a ser representación al margen de su medio, imitación aislada del objeto representado, se manifestó a través de obras integradas de tal suerte que podría afirmarse que eran propiamente naturaleza. Arte que intentaba mejorar el medio según la naturaleza, no contra la naturaleza, tal y como reza la máxima alquimista.

Este tipo de arte puede observarse en el arte rupestre y megalítico, el arte de los chamanes paleolíticos y de las sociedades colectivistas de cazadores recolectores, o incluso en el arte del primer neolítico y de la edad del primer metal, edad del cobre o calcolítico, en cierto arte antiguo primordial y tradicional comunitario (como el flamenco, por ejemplo, o ciertas manifestaciones colectivas más o menos disfrazadas de religiosas), en ciertas formas de arte tradicional y, por supuesto, en el arte de los pueblos indígenas actuales.

Fuente: Thomas Schoch at http://www.retas.de/thomas/travel/australia2005/index.html

Aquella primera alianza entre arte y naturaleza se rompió:

1º por un imperativo ideológico religioso. Los objetos artísticos se convirtieron en símbolos separados de su medio, fuera del contexto en el que habían surgido y tenían sentido. Su nuevo medio fue el discurso ideológico religioso, el dogma y los nuevos templos ajenos al paisaje y al discurrir de los astros en el cielo. Se convirtieron en objeto de adoración y culto. Objetos rituales propiamente dichos

2º por un imperativo estético se convirtieron en objeto de disfrute y gozo narcisista

3º por un imperativo mercantil y productivista se convirtieron en objeto de consumo. Un poco antes habían sido objetos de expresión propia para el artista dejando de ser objeto de expresión del grupo. Es decir, objeto de uno para muchos y no, como fueron en un principio, objetos de todos para todos, objetos sociales ajenos a la lógica mercantilista.

En aquel arte que llamaremos primordial, se observan las siguientes funciones, como un todo:

1º expresiva: colectiva o comunitaria, expresión del grupo

2 pedagógica: del artista por excelencia, el artista primordial o chamán, al resto del grupo, como creador/ transmisor y del grupo al artista/recopilador de la cosmovisión colectiva. En este sentido el arte tiene una función social, cohesiva

3º lúdica, en la medida en que el juego es pedagógico y liberador

4º terapéutica, en cuanto el arte nos pone en relación con los ciclos naturales y rearmoniza al ser humano con su entorno natural. Esta función no es distinta de la estética ya que, lo mismo que la filosofía fue abandonando su función terapéutica,

Foto: Albeins

el arte dejó

de ser lo que fue en un principio y todavía era para los griegos: una actividad que tenía que ver con la creación y percepción de la belleza, es decir, lo estético (griego: aisthetikós, susceptible de percibirse por los sentidos (Joan Corominas) de áisthesis, sensibilidad (María Moliner) o facultad de percepción por los sentidos, y este de aisthánomai, yo percibo, comprendo (Joan Corominas)) para convertirse en lo que fue para los romanos: una habilidad, una profesión (latín: ars, artis).

http://eljaina.wordpress.com/el-arte-terapeutico/

De aquí, y pasando por una etapa de expresión de la intimidad del artista, exclusivista, egocéntrica y narcisista (como sigue siendo hoy) acabó, como dijimos más arriba, por convertirse en un mero objeto de consumo.

El paradigma ecológico nos devuelve de manera implícita, aunque aún no todos los movimientos ecológicos sean plenamente conscientes de ello, al espíritu de los antepasados, a la antigua relación arte/naturaleza. La ecología nos permite comprender, con metodología científica  y, por tanto, de acuerdo con nuestra actual manera de entender el mundo, aquello que los antepasados entendieron de forma empírico-intuitiva, a saber: que el ser humano no es distinto, ni está separado de su medio (social o natural) sino que es, precisamente,  su medio.

Es evidente que el arte así desnaturalizado, en la medida en que sirve a una ideología o se convierte en objeto simbólico al servicio de un dogma o sirve al mercado como objeto de consumo, no es un arte de la vida y para la vida, aunque pueda ser llamado arte ecológico. También la ecología es susceptible de convertirse en ideología, dogma y mercado.

Autor: Heart of Oak

Habría que preguntarse si un arte que se muestra ajeno a las desigualdades e injusticias sociales puede ser considerado, cabalmente, como un arte de la vida y para vida.

Habría que preguntarse si un arte que no recupere sus funciones primarias/primordiales, hoy olvidadas y las reactualice, puede ser llamado arte ecológico. Que recupere no sus materiales, temas, métodos o herramientas, sino aquel su primordial espíritu, aquella primaria visión que conecta con una concepción del mundo integrada en su medio.  Habría que preguntarse si es posible un arte ecológico que no sea un arte de la vida y para la vida o, si un artista, con conciencia ecológica que crea un arte de la Tierra y por la Tierra, no nos dará también un arte del Hombre, por y para el Hombre, por y para el ser humano total, completo, holístico (de holos, en griego: completo, sano).

Bosque de Oma, en Kortezubi (obra de Agustín Ibarrola).  Foto : Simoncio

En este aspecto el arte recupera su función terapéutica, ya que la salud no es sino como dijimos la armonía/solidaridad (con la misma raíz que sólido, ser uno) con el medio.

Salud física y mental, psíquica y anímica sólo posible cuando la creatividad, sin interés personal alguno, es el centro de la vida colectiva.

Share

Qué entendemos por animación sociocultural

“Animar es siempre da el alma y la vida a un grupo humano, a un conjunto de personas entre las cuales las relaciones no se producen espontáneamente, o son impedidas y bloqueadas a consecuencia de la coacción de las estructuras sociales o de las condiciones de vida. De la idea simple de “dar una impulsión” se pasa poco a poco a la de una acción ejercida sobre los otros sin ningún tipo de coacción: suscitar y orientar las iniciativas, aumentar su participación en la vida del grupo, organizar la vida de este grupo, provocar la reflexión.” (Touraille, R. L’animation pédagogique. ESF. París, 1973).
Hay dos tipos de definiciones de la animación (Moulinier, P. Les animateurs culturels:  fonctions et formations, Consejo de Europa, Estrasburgo, 1974):
1. Se entiende que animar es “dar vida”, “dar ímpetu, dar un alma a lo que no la tiene o a lo que la tenía y la ha perdido”
2. Puesta en relación, mediación, pone el acento no en “actuar sobre“, sino en “actuar en“.
(Monera Olmos, M.L. La animación sociocultural como un nuevo tipo de educación, en Fundamentos de Animación Sociocultural, Quintana, J.M. (coordinador), Narcea, Madrid, 1986).
Como dice la autora anteriormente citada “La animación ha existido siempre de forma difusa”. Ha existido y existe. Por lo que creemos que hay muchos animadores y ciberanimadores socioculturales que no tienen conciencia de serlo. Pretendemos con este blog hacer conscientes de sus funciones, perfil y prácticas, a los animadores socioculturales y enseñar herramientas a los que trabajan o pretender trabajar en el ciberespacio.

De la animación sociocultural difusa se pasa a la institucionalización actual. Nuestro propósito en este blog es precisamente desinstitucionalizar la animación sociocultural. Creemos que no es necesario ningún título para ejercer de animador sociocultural. De hecho es así como sucede. Lo cual no significa que no sea necesaria una preparación para ejercer la actividad adecuadamente. Pretendemos con este blog poner nuestro granito de arena en esa necesaria preparación.

“Animamos” a los animadores socioculturales, ya sean titulados o no, a formar una red de intercambio, ayuda mutua y trabajo cooperativo, compartiendo experiencias, conocimientos y recursos.

Fuente:  http://ciberanimadores.blogspot.com/2011/02/que-entendemos-por-animacion.html

La mayoría de los colectivos sociales no utiliza las posibilidades de interacción participativa que ofrece la web 2.0

(Extracto de la ponencia presentada en el I Encuentro sobre ecología, espiritualidades y éticas, Granada, 18, 19 y 20 de febrero de 2011).

Mientras que las empresas han tomado Internet y hablan de un nueva forma de hacer negocio, los colectivos sociales (ONGs, asociaciones, comunidades intencionales, etc.) siguen en la web antigua, la web unidireccional, estática, la web de las proclamas y la propaganda, sin utilizar las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas para el diálogo, la creatividad y el pensamiento colectivo, el compartir recursos, el trabajo cooperativo, el intercambio, la solidaridad y el apoyo mutuo.

Utilizar estas nuevas herramientas abundaría en beneficios sociales generales, pero también para las propias organizaciones que las utilicen: más usuarios y nuevos afiliados, mayor promoción de las propias actividades (cursos, jornadas, encuentros, venta de merchandising, etc.), lo que aumentaría las aportaciones económicas por medio de nuevos socios, ayudas institucionales e incremento en las donaciones.

 

Comunicación frente a interacción
Los tres tipos de interacción que distingue Thompson 

  1. la interacción cara a cara (los participantes en la interacción se encuentran uno frente a otro y comparten un sistema de referencia espacio-temporal común),
  2. la casi-interacción mediática (creada por los medios de comunicación de masas, y que es monológica, es decir, su flujo de comunicación es unidireccional) y
  3. la interacción mediática (dialógica como la interacción cara a cara, como las cartas escritas y las conversaciones telefónicas y que, con los medios de comunicación digitales, ha creado el ciberespacio).

La novedad de las redes sociales y en general de la web 2.0 es que, favoreciendo una interacción mediática (del tercer tipo), nos lleva a algo que ni el correo ni el teléfono permiten.

Lo importante de la web 2.0 es que introduce una interacción completamente nueva. Ya no es la relación uno a uno del teléfono o el correo, sino la posibilidad de conversar en grupos y la permanencia de todo el contenido, abierto y disponible, para quien quiera participar, colaborar, aprender en cualquier momento Este nuevo espacio nos permite crear un conocimiento colectivo y, a partir de él, una acción común que, a nuestro modo de ver, nos llevaría a través del diálogo y la creatividad al trabajo cooperativo, al apoyo mutuo, al intercambio de bienes y servicios y a compartir recursos sin uso de dinero, por trueque. Sin desestimar, por supuesto, los medios convencionales, ya sean económicos o educativos.
La nueva economía de colaboración entre grupos humanos 

Las redes sociales, foros, blog y demás herramientas de la que se ha dado en llamar la web 2.0 o web del usuario, en la cual según algunos “el usuario es el rey”, ha hecho a las empresas cambiar sus estrategias de marketing por los denominados cuatro principios de la wikinomía:

  • La apertura.
  • La interacción entre iguales que permite revisar continuamente el trabajo.
  • El uso compartido.
  • La actuación global.

Todo ello: nos hace ver el peso que está adquiriendo Internet en nuestras formas de percibir y actuar en el mundo.

Sin embargo, los movimientos sociales no se han incorporado plenamente a esta dinámica, excepto en la práctica del ciberactivismo y propaganda, y sólo de manera insuficiente usan ciertas herramientas de colaboración, trabajo cooperativo, o las redes sociales virtuales para la ayuda mutua o compartir recursos.

Wikinomía o wikieconomía o economía de la colaboración entre grupos humanos, es un concepto de sistema económico introducido por Don Tapscott, y Anthony D. Williams, que plantea cómo las nuevas tecnologías de la información, aplicadas a las relaciones sociales en lo que se ha venido en denominar Web 2.0, han revolucionado la economía tradicional.

El panorama está marcado por la dispersión y la fragmentación de temas, consignas, mensajes, acciones.

La práctica más común entre los colectivos sociales es el ciberactivismo. 

Este parte de una concepción unidireccional: de la organización a los usuarios, pero no permite sino muy parcialmente la interacción en los dos sentidos.

Lo que no entienden los colectivos sociales es que el ciberespacio no es una herramienta de comunicación sino un espacio de convivencia, un lugar (o no lugar) donde realmente se vive, donde, aunque falta la interacción corporal, se generan ideas, sentimientos, emociones reales…  y que como tal debe ser tratado.

Qué es el ciberespacio 

El término “ciberespacio” fue popularizado por la novela de William GibsonNeuromante, publicada en 1984,

Aunque el ciberespacio no debe confundirse con Internet, el término se refiere a menudo a los objetos e identidades que existen dentro de esta red informática.

Juan Urrutia que estudió el impacto sobre los movimientos sociales de Internet y la configuración de la red gran social la ve cada vez menos como una red descentralizada y cada vez más como una red distribuida.

Donde se ve claramente que el ciberespacio, llamado por algunos un no lugar, es realmente un espacio por sus características, por las actividades que se ejercen no sólo a través de él, sino en él. Un espacio que no es imaginado ni inventado por las nuevas tecnologías sino real, desde siempre. Un libro es ya ciberespacio y antes de él las pinturas rupestres ya eran ciberespacio, pues aunque se apoyaran en un espacio físico, también el ciberespacio tiene un soporte físico aunque liviano, los contenidos de las páginas de los libros o las paredes de roca de las pinturas primitivas son mucho más que sus significantes. El ciberespacio es, por tanto, un soporte y su novedad reside en su liviandad, en su flexibilidad, en su instantaneidad y permanencia, pero es, además, más que su soporte, como un libro es mucho más que el papel o la tinta con que está escrito.
Los ciberanimadores socioculturales Durante estos últimos años hemos asistido a la consolidación de la presencia de técnicos y responsables de comunicación en las organizaciones medianas y grandes, casi siempre con el objetivo de lograr aparecer en los grandes medios tradicionales generalistas y, en consecuencia, con la necesidad de controlar el mensaje que las ONG querían que estos comprendieran y publicaran. 

Sin embargo, en un contexto donde las audiencias de los medios tradicionales tienden a caer y a fragmentarse y donde las vías alternativas para la expansión del mensaje pueden ser bastante más eficientes en términos de coste/impacto, el interés en la gestión de relaciones con los medios será relativizado (porque el papel de éstos como intermediarios también lo será), cediendo terreno a la gestión de las relaciones directas con los destinatarios últimos de los mensajes.

De ahí la necesidad de combinar los actuales gabinetes de prensa con los gestores de comunidad (community managers).

………..

podría decirse que el objetivo de las ONG ya no será controlar la pureza del mensaje y lograr que los medios lo reflejen tal como fue concebido, sino promover mediante la oportuna dinamización que la base social de las organizaciones se involucre en la difusión de los propios valores, liberando y flexibilizando el mensaje concreto.

La influencia de la web 2.0 en las ONG. Jaume Albaigès

Pero un community manager es sólo una de las funciones del nuevo rol, que encuadramos en lo que Mario Viché (La animación cibercultural) ha llamado ciberanimadores socioculturales.

El ciberanimador sociocultural es un animador que trabaja en un medio virtual, Internet, la web 2.0, las redes sociales y conecta estas con redes de la vida cotidiana.

Un ciberanimador sociocultural no debe por tanto sólo administrar una comunidad virtual ni ser el encargado de diseñar y montar una web dinámica, sino que además tiene que administrarla, difundirla, hacerla valer…

El ciberanimador sociocultural debe conocer la dinámica de la Red, las herramientas de la web 2.0 y de las redes sociales, ser un educador social (en sentido amplio, no como simple agente de inserción o prevención de marginación social), un community manager (responsable de comunidad) y un facilitador de grupos.

En cierta medida el ciberanimador sociocultural es también un innovador y un emprendedor social.

Cambio de paradigma 

La asunción de la web dinámica por los colectivos sociales sólo es posible mediante un cambio de paradigma por parte de estos mismos. Este cambio de paradigma implica un cambio de percepción de su rol como generadores de mensajes y propuestas sociales; una relación distinta con sus bases y con los destinatarios de sus propuestas; una asunción del nuevo lugar llamado ciberespacio y de su carácter universal, lo que lleva a una nueva relación entre lo local y lo global, un nuevo sentido de la participación, del diálogo, de la creatividad y del pensamiento colectivos, de la noción de intercambio, apoyo mutuo o solidaridad, del trabajo cooperativo y del hecho de compartir recursos en red.

Qué haría un ciberanimador sociocultural por tu organización 

……….

… lo que permitiría la expansión de los objetivos y actividades propias generando más usuarios y nuevos afiliados, mayor promoción de las propias actividades (cursos, encuentros, venta de merchandising, etc.), lo que aumentaría las aportaciones económicas por medio de nuevos socios, ayudas institucionales e incremento en las donaciones.

Montaría una plataforma web dinámica, con el CMS más apropiado, que permitiera la interacción y el diálogo con la base de la organización y en general con todos los usuarios de la red, promocionaría la web por medio del posicionamiento estratégico, enlazaría tu web a otras similares, formando redes no excluyentes, procuraría apoyos, intercambios, colaboraciones, induciría el compartir recursos, el apoyo mutuo, el intercambio de conocimientos y recursos con otros colectivos semejantes, promocionaría de manera inclusiva el diálogo y el trabajo cooperativo…  enseñaría a los miembros de la organización a usar las herramientas de la web 2.0 de manera que todos pudieran expresarse y comunicarse con todos, expresar sus ideas, inquietudes, lo que generaría un flujo de trabajo creativo y colectivo, en red…

Si formas parte de un colectivo social, de una asociación no lucrativa, de una ONG, de una comunidad intencional, de una cooperativa o pyme orientada a fines educativos o  sociales… puedes pasar de largo y seguir como hasta ahora o pensar que es el momento de cambiar de paradigma.


Si te interesa trabajar de esta otra manera puedes ponerte en contacto conmigo… y hablamos de lo que puede hacerse en este sentido.

mi correo: luislucenac (arroba) gmail.com