Archivo de la categoría: innovacion social

Publicidad participativa: la nueva mentira

Que no le deis más vueltas, dijo. Allí donde se abre un espacio de participación acuden las gentes a tomar lo que consideran suyo, a costa de dejar a otros sin la porción que le corresponde por el simple hecho de ser, existir, estar vivos. Esta enseñanza la tuve siendo un niño, en mi primer año de colegio, y toda mi vida, a partir de entonces, ha sido una continua reafirmación de esta experiencia. Los profesores dispusieron en un montón todos los juguetes y nos dejaron elegir empezando por los mejores. Como éramos tantos la única manera de acceder a un buen juguete (o simplemente al juguete de tus sueños) era imponerse a fuerza de agarrones, a costa de codazos a los demás niños. Evidentemente, fueron los más fuertes (físicamente, claro) no los más inteligentes sino los más astutos, los que tenían menos escrúpulos en pisar a los compañeros obtuvieron mejores regalos. Aquello fue, sin duda una pedagógica manera de estimular nuestra competitividad, nuestra codicia y, para mí, causa de mi primera decisión importante en la vida: yo no iba a participar en aquella guerra. Como resultado mi juguete fue un pobre camión de madera cuando otros se llevaron trenes eléctricos, bicicletas… Mi premio fue aquella enseñanza.

Siempre que se abre un espacio de participación allí nos juntamos no para compartir y colaborar sino para intentar llevarnos algo. Mientras esto siga ocurriendo, y pasa incluso entre los que dicen querer cambiarlo, todo intento de reforma social será en vano. 

Así que no me vengas ahora con las buenas palabritas de ese novedoso concepto: publicidad participativa, al fin y al cabo no es sino la misma mercadotecnia de siempre. Los de los codazos adaptándose a los nuevos tiempos. La única publicidad no engañosa para un producto es el  producto mismo, así como la mejor publicidad para un escritor son sus palabras no sus premios, su curriculum. Ya sé que seducir mediante el simulacro no es exactamente meterle a otro el codo por la boca, pero se trata de otra clase de violencia más sutil: la violencia del disimulo no es sino una violencia en la sombra. Cuando alguien llama la atención de los demás a voces está condenado a ofrecer lemas vacíos de contenido; gritos, no razones.

Los auténticos artistas tienen que arrebatar Internet a los publicistas de la nueva mentira pero no con sus métodos, pues el mensaje de un artista es su obra, así como el mensaje de un producto es el  producto mismo. Este cambio exige el protagonismo de un usuario consciente y creativo dispuesto a defender su territorio y no dejarse avasallar por las marcas/autoridades que imponen a base de dinero los mercaderes.

Una marca es un lema sin contenido, así que si eres un hombre libre defiende lo tuyo y conviértete en publicista de lo que tiene valor por sí mismo y no por la manera de anunciarlo.

Y eso es todo, concluyó mi amigo.

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La institución no es orden. Subvierte el orden natural y paraliza las energías creadoras de la vida.

Cuando la institución degenera en burocracia, tal y como sucede hoy, se convierte en una energía inquisidora y destructiva.

El mal de nuestra época no es el poder que dimana de una ideología o política determinadas, sino la misma política institucionalizada, por cuanto asume la necesidad de la burocracia. No importa si es o no democrática. Toda burocracia es tiránica, al convertir a los seres humanos en números y piezas de una máquina.

La burocracia destruye a las personas y pervierte la vida al no tener en cuenta las diferencias reales entre los condicionamientos particulares y situaciones concretas.

Cualquier estallido revolucionario (ya sea en la sociedad o en los individuos) supone una liberación de los bloqueos institucionales (sociales) o somático-caracteriológicos (individuales). Pero vuelven a lo mismo, se regeneran, cuando determinadas fuerzas o personas reconstruyen las instituciones con distinta forma.

Mantenerse (ya sea social o individualmente) en revolución permanente es dejar que actúe en nosotros el orden de la vida. Esto exige inteligencia para ver el miedo a ser simplemente lo que somos.

Lo que somos sólo es posible a partir de un diálogo sin objetivos ni condiciones previas.

Sin embargo, preferimos seguir siendo esclavos de la máquina que nosotros mismos hemos creado, preferimos vivir en la cárcel que a la intemperie. Nos da seguridad formar parte de algo.

Ese no lugar llamado ciberespacio o la web es más que un tablón de anuncios

La web no es un tablón de anuncios, ni un almacén de datos, sino un lugar de interacción y diálogo. Para las empresas es un lugar para hacer negocio, un mercado. Para los colectivos sociales o empresas con proyección social y educativa debe ser mucho más: un lugar para intercambiar, compartir, un lugar para trabajar cooperativamente y para la ayuda mutua.

Qué entendemos por animación sociocultural

“Animar es siempre da el alma y la vida a un grupo humano, a un conjunto de personas entre las cuales las relaciones no se producen espontáneamente, o son impedidas y bloqueadas a consecuencia de la coacción de las estructuras sociales o de las condiciones de vida. De la idea simple de “dar una impulsión” se pasa poco a poco a la de una acción ejercida sobre los otros sin ningún tipo de coacción: suscitar y orientar las iniciativas, aumentar su participación en la vida del grupo, organizar la vida de este grupo, provocar la reflexión.” (Touraille, R. L’animation pédagogique. ESF. París, 1973).
Hay dos tipos de definiciones de la animación (Moulinier, P. Les animateurs culturels:  fonctions et formations, Consejo de Europa, Estrasburgo, 1974):
1. Se entiende que animar es “dar vida”, “dar ímpetu, dar un alma a lo que no la tiene o a lo que la tenía y la ha perdido”
2. Puesta en relación, mediación, pone el acento no en “actuar sobre“, sino en “actuar en“.
(Monera Olmos, M.L. La animación sociocultural como un nuevo tipo de educación, en Fundamentos de Animación Sociocultural, Quintana, J.M. (coordinador), Narcea, Madrid, 1986).
Como dice la autora anteriormente citada “La animación ha existido siempre de forma difusa”. Ha existido y existe. Por lo que creemos que hay muchos animadores y ciberanimadores socioculturales que no tienen conciencia de serlo. Pretendemos con este blog hacer conscientes de sus funciones, perfil y prácticas, a los animadores socioculturales y enseñar herramientas a los que trabajan o pretender trabajar en el ciberespacio.

De la animación sociocultural difusa se pasa a la institucionalización actual. Nuestro propósito en este blog es precisamente desinstitucionalizar la animación sociocultural. Creemos que no es necesario ningún título para ejercer de animador sociocultural. De hecho es así como sucede. Lo cual no significa que no sea necesaria una preparación para ejercer la actividad adecuadamente. Pretendemos con este blog poner nuestro granito de arena en esa necesaria preparación.

“Animamos” a los animadores socioculturales, ya sean titulados o no, a formar una red de intercambio, ayuda mutua y trabajo cooperativo, compartiendo experiencias, conocimientos y recursos.

Fuente:  http://ciberanimadores.blogspot.com/2011/02/que-entendemos-por-animacion.html

La mayoría de los colectivos sociales no utiliza las posibilidades de interacción participativa que ofrece la web 2.0

(Extracto de la ponencia presentada en el I Encuentro sobre ecología, espiritualidades y éticas, Granada, 18, 19 y 20 de febrero de 2011).

Mientras que las empresas han tomado Internet y hablan de un nueva forma de hacer negocio, los colectivos sociales (ONGs, asociaciones, comunidades intencionales, etc.) siguen en la web antigua, la web unidireccional, estática, la web de las proclamas y la propaganda, sin utilizar las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas para el diálogo, la creatividad y el pensamiento colectivo, el compartir recursos, el trabajo cooperativo, el intercambio, la solidaridad y el apoyo mutuo.

Utilizar estas nuevas herramientas abundaría en beneficios sociales generales, pero también para las propias organizaciones que las utilicen: más usuarios y nuevos afiliados, mayor promoción de las propias actividades (cursos, jornadas, encuentros, venta de merchandising, etc.), lo que aumentaría las aportaciones económicas por medio de nuevos socios, ayudas institucionales e incremento en las donaciones.

 

Comunicación frente a interacción
Los tres tipos de interacción que distingue Thompson 

  1. la interacción cara a cara (los participantes en la interacción se encuentran uno frente a otro y comparten un sistema de referencia espacio-temporal común),
  2. la casi-interacción mediática (creada por los medios de comunicación de masas, y que es monológica, es decir, su flujo de comunicación es unidireccional) y
  3. la interacción mediática (dialógica como la interacción cara a cara, como las cartas escritas y las conversaciones telefónicas y que, con los medios de comunicación digitales, ha creado el ciberespacio).

La novedad de las redes sociales y en general de la web 2.0 es que, favoreciendo una interacción mediática (del tercer tipo), nos lleva a algo que ni el correo ni el teléfono permiten.

Lo importante de la web 2.0 es que introduce una interacción completamente nueva. Ya no es la relación uno a uno del teléfono o el correo, sino la posibilidad de conversar en grupos y la permanencia de todo el contenido, abierto y disponible, para quien quiera participar, colaborar, aprender en cualquier momento Este nuevo espacio nos permite crear un conocimiento colectivo y, a partir de él, una acción común que, a nuestro modo de ver, nos llevaría a través del diálogo y la creatividad al trabajo cooperativo, al apoyo mutuo, al intercambio de bienes y servicios y a compartir recursos sin uso de dinero, por trueque. Sin desestimar, por supuesto, los medios convencionales, ya sean económicos o educativos.
La nueva economía de colaboración entre grupos humanos 

Las redes sociales, foros, blog y demás herramientas de la que se ha dado en llamar la web 2.0 o web del usuario, en la cual según algunos “el usuario es el rey”, ha hecho a las empresas cambiar sus estrategias de marketing por los denominados cuatro principios de la wikinomía:

  • La apertura.
  • La interacción entre iguales que permite revisar continuamente el trabajo.
  • El uso compartido.
  • La actuación global.

Todo ello: nos hace ver el peso que está adquiriendo Internet en nuestras formas de percibir y actuar en el mundo.

Sin embargo, los movimientos sociales no se han incorporado plenamente a esta dinámica, excepto en la práctica del ciberactivismo y propaganda, y sólo de manera insuficiente usan ciertas herramientas de colaboración, trabajo cooperativo, o las redes sociales virtuales para la ayuda mutua o compartir recursos.

Wikinomía o wikieconomía o economía de la colaboración entre grupos humanos, es un concepto de sistema económico introducido por Don Tapscott, y Anthony D. Williams, que plantea cómo las nuevas tecnologías de la información, aplicadas a las relaciones sociales en lo que se ha venido en denominar Web 2.0, han revolucionado la economía tradicional.

El panorama está marcado por la dispersión y la fragmentación de temas, consignas, mensajes, acciones.

La práctica más común entre los colectivos sociales es el ciberactivismo. 

Este parte de una concepción unidireccional: de la organización a los usuarios, pero no permite sino muy parcialmente la interacción en los dos sentidos.

Lo que no entienden los colectivos sociales es que el ciberespacio no es una herramienta de comunicación sino un espacio de convivencia, un lugar (o no lugar) donde realmente se vive, donde, aunque falta la interacción corporal, se generan ideas, sentimientos, emociones reales…  y que como tal debe ser tratado.

Qué es el ciberespacio 

El término “ciberespacio” fue popularizado por la novela de William GibsonNeuromante, publicada en 1984,

Aunque el ciberespacio no debe confundirse con Internet, el término se refiere a menudo a los objetos e identidades que existen dentro de esta red informática.

Juan Urrutia que estudió el impacto sobre los movimientos sociales de Internet y la configuración de la red gran social la ve cada vez menos como una red descentralizada y cada vez más como una red distribuida.

Donde se ve claramente que el ciberespacio, llamado por algunos un no lugar, es realmente un espacio por sus características, por las actividades que se ejercen no sólo a través de él, sino en él. Un espacio que no es imaginado ni inventado por las nuevas tecnologías sino real, desde siempre. Un libro es ya ciberespacio y antes de él las pinturas rupestres ya eran ciberespacio, pues aunque se apoyaran en un espacio físico, también el ciberespacio tiene un soporte físico aunque liviano, los contenidos de las páginas de los libros o las paredes de roca de las pinturas primitivas son mucho más que sus significantes. El ciberespacio es, por tanto, un soporte y su novedad reside en su liviandad, en su flexibilidad, en su instantaneidad y permanencia, pero es, además, más que su soporte, como un libro es mucho más que el papel o la tinta con que está escrito.
Los ciberanimadores socioculturales Durante estos últimos años hemos asistido a la consolidación de la presencia de técnicos y responsables de comunicación en las organizaciones medianas y grandes, casi siempre con el objetivo de lograr aparecer en los grandes medios tradicionales generalistas y, en consecuencia, con la necesidad de controlar el mensaje que las ONG querían que estos comprendieran y publicaran. 

Sin embargo, en un contexto donde las audiencias de los medios tradicionales tienden a caer y a fragmentarse y donde las vías alternativas para la expansión del mensaje pueden ser bastante más eficientes en términos de coste/impacto, el interés en la gestión de relaciones con los medios será relativizado (porque el papel de éstos como intermediarios también lo será), cediendo terreno a la gestión de las relaciones directas con los destinatarios últimos de los mensajes.

De ahí la necesidad de combinar los actuales gabinetes de prensa con los gestores de comunidad (community managers).

………..

podría decirse que el objetivo de las ONG ya no será controlar la pureza del mensaje y lograr que los medios lo reflejen tal como fue concebido, sino promover mediante la oportuna dinamización que la base social de las organizaciones se involucre en la difusión de los propios valores, liberando y flexibilizando el mensaje concreto.

La influencia de la web 2.0 en las ONG. Jaume Albaigès

Pero un community manager es sólo una de las funciones del nuevo rol, que encuadramos en lo que Mario Viché (La animación cibercultural) ha llamado ciberanimadores socioculturales.

El ciberanimador sociocultural es un animador que trabaja en un medio virtual, Internet, la web 2.0, las redes sociales y conecta estas con redes de la vida cotidiana.

Un ciberanimador sociocultural no debe por tanto sólo administrar una comunidad virtual ni ser el encargado de diseñar y montar una web dinámica, sino que además tiene que administrarla, difundirla, hacerla valer…

El ciberanimador sociocultural debe conocer la dinámica de la Red, las herramientas de la web 2.0 y de las redes sociales, ser un educador social (en sentido amplio, no como simple agente de inserción o prevención de marginación social), un community manager (responsable de comunidad) y un facilitador de grupos.

En cierta medida el ciberanimador sociocultural es también un innovador y un emprendedor social.

Cambio de paradigma 

La asunción de la web dinámica por los colectivos sociales sólo es posible mediante un cambio de paradigma por parte de estos mismos. Este cambio de paradigma implica un cambio de percepción de su rol como generadores de mensajes y propuestas sociales; una relación distinta con sus bases y con los destinatarios de sus propuestas; una asunción del nuevo lugar llamado ciberespacio y de su carácter universal, lo que lleva a una nueva relación entre lo local y lo global, un nuevo sentido de la participación, del diálogo, de la creatividad y del pensamiento colectivos, de la noción de intercambio, apoyo mutuo o solidaridad, del trabajo cooperativo y del hecho de compartir recursos en red.

Qué haría un ciberanimador sociocultural por tu organización 

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… lo que permitiría la expansión de los objetivos y actividades propias generando más usuarios y nuevos afiliados, mayor promoción de las propias actividades (cursos, encuentros, venta de merchandising, etc.), lo que aumentaría las aportaciones económicas por medio de nuevos socios, ayudas institucionales e incremento en las donaciones.

Montaría una plataforma web dinámica, con el CMS más apropiado, que permitiera la interacción y el diálogo con la base de la organización y en general con todos los usuarios de la red, promocionaría la web por medio del posicionamiento estratégico, enlazaría tu web a otras similares, formando redes no excluyentes, procuraría apoyos, intercambios, colaboraciones, induciría el compartir recursos, el apoyo mutuo, el intercambio de conocimientos y recursos con otros colectivos semejantes, promocionaría de manera inclusiva el diálogo y el trabajo cooperativo…  enseñaría a los miembros de la organización a usar las herramientas de la web 2.0 de manera que todos pudieran expresarse y comunicarse con todos, expresar sus ideas, inquietudes, lo que generaría un flujo de trabajo creativo y colectivo, en red…

Si formas parte de un colectivo social, de una asociación no lucrativa, de una ONG, de una comunidad intencional, de una cooperativa o pyme orientada a fines educativos o  sociales… puedes pasar de largo y seguir como hasta ahora o pensar que es el momento de cambiar de paradigma.


Si te interesa trabajar de esta otra manera puedes ponerte en contacto conmigo… y hablamos de lo que puede hacerse en este sentido.

mi correo: luislucenac (arroba) gmail.com