Archivo de la etiqueta: Granada

La Atlántida en Jaén o Platón no era arqueólogo

Extraña la reacción que están teniendo algunos de mis paisanos a raíz del documental de James Cameron sobre la Atlántida y la hipótesis de Georgeos Díaz-montexano de que Marroquíes Bajos era una ciudad hermana de la capital de Atlantis y la mía: que la ciudad calcolítica pudo ser el referente de la narración de Platón (publicada en el periódico Ideal en 21-6-2009). Parece que les enfada que se pueda relacionar Jaén con un mito como el de la Atlántida, porque el culo del mundo no podía estar en la cabeza de Platón, etc. Extraña y sorprendente reacción porque muchos comentadores utilizan algunas de las afirmaciones del relato de Platón (por ejemplo, que las fechas no coinciden con las fechas de la arqueología) para afirmar sin más que es un mito y que relacionar la Atlántida con la ciudad calcolítica es una tontería. Lo de ser un mito está mal visto en esta nuestra sociedad cientifista aunque, curiosamente, mitómana. Pero la Atlántida no es un mito, sino una fábula creada a partir de una “historia verdadera”, según dice Platón en el Timeo.

Que una fábula puede tener un fondo de verdad es algo de sentido común y más que demostrado en filosofía de la historia y en teoría literaria. Y más cuando encontramos hechos que lo avalan. También Troya fue un mito homérico hasta que el tendero metido a arqueólogo Heinrich Schliemann cambió el curso del estudio de la historia y demostró que Troya había existido.

Creo que estudiar de manera seria, la posibilidad  de que la macroaldea neolítica de Marroquíes Bajos sea el modelo que eligió Platón para elaborar el mito de la Atlántida, no es ninguna tontería. En mi blog atlantidaenjaen.wordpress.com estoy haciendo un estudio del texto comparándolo con los datos arqueológicos, ya que la otra, la de la ciudad hermana de la Atlántida sepultada en el océano, sin evidencias de tipo geológico que prueben un cataclismo de la magnitud necesaria o restos arqueológicos en la zona, creo que es una hipótesis sin base alguna.

***

Pero, a lo que vamos: que se han dicho sobre el tema muchas imprecisiones en los medios de comunicación estos últimos días. Por ejemplo: se ha intentado desprestigiar al investigador Díaz-montexano porque es atlantólogo, como si no hubiera también mitólogos, neólogos, antólogos e, incluso, timbrólogos. En esta barahúnda de opiniones alguien ha escrito que Critias, el personaje a quien Platón asigna el relato era uno de los treinta tiranos, como si eso restara verosimilitud a la historia. No parece que se trate de ese Critias. El personaje del diálogo platónico “se encuentra en el esplendor de su carrera política y es un ciudadano notorio en Atenas, por lo que se debe presumir que es también un anciano. Por esta causa, es poco plausible que sea de uno de los treinta tiranos que formaron parte del gobierno oligárquico entre 404-403. Es probable que sea bisabuelo de Platón, es decir, abuelo del tirano.” (Prólogo de la edición de Gredos, 1992). Pero qué importa que fuera o no uno de los treinta tiranos o el mayor malvado de todos los hombres para que la historia tenga un fondo de verdad.

Critias insiste en que es una historia verdadera que le contó su abuelo, del mismo nombre, cuando tenía 10 años; al abuelo se la había contado un pariente y amigo, Solón, y a este unos sacerdotes egipcios. Como se ve la historia no es de primera mano y ya sabemos lo que pasa cuando un relato pasa de boca en boca. Sin embargo, algo de verdad siempre queda, sobre todo cuando los que hablan son personas versada en las artes narrativas y en los temas que se tratan.

***

La imaginación puede partir de la memoria y añadir elementos de ficción a los datos  que esta ofrece como reales, hacer variaciones sobre ellos y eliminar otros. Este proceso ha sido estudiado por los psicólogos cognitivos Flower y Hayes: la intervención de la memoria a largo plazo en el proceso de composición de textos y cómo esta es modificada en el proceso de composición, mediante la revisión y corrección del texto. Este proceso cognitivo no anula la realidad de base, los datos empíricos recordados, sino que los varía y transforma.

Javier López escribe en ABC (artículo de 12/03/2017) que el filósofo Francisco García Moreno afirma que “cabe la posibilidad de que Platón se refiriera en los «Diálogos» a un reino concreto, real, si bien desprovisto de elementos fantásticos”. Es decir, que es probable que Platón a través de su personaje Critias rescatara la narración, que oyó cuando era un niño de 10 años, de su memoria a largo plazo. Así al menos lo explica detalladamente en el Timeo y cuenta cómo la ha reconstruido a pesar del tiempo pasado. Dicen Flower y Hayes que “la memoria a largo plazo es una entidad relativamente estable y tiene su propia organización interna de la información. El problema que presenta esta última es, en primer lugar, lograr obtener la información –es decir, encontrar la clave que nos permitirá recuperar una red de conocimientos útiles–. El segundo problema que enfrenta un escritor es, en general, reorganizar o adaptar la información para satisfacer las exigencias del problema retórico” y “transformar o reorganizar ese conocimiento para satisfacer las diferentes necesidades del lector.”

Evidentemente, Platón a través de Critias no cuenta exactamente lo que oyó, sino que adaptó su relato a la función que este debía cumplir en el diálogo, a sus intenciones y a las necesidades de su lector. No se le puede exigir rigor histórico, porque no es esa su intención ni la función que debía cumplir su narración. No se le puede exigir precisión en las medidas, ni que sea un relato histórico tal y como nosotros, ciudadanos del siglo XXI, entendemos que debe ser un relato histórico para que sea creíble. No obstante, entre el relato arqueológico sobre Marroquíes Bajos y el relato platónico hay sorprendentes similitudes

***

La única manera de comprobar si la ciudad calcolítica pudo ser el referente de la narración platónica es partir de los datos reales. En nuestro caso estos nos los proporciona la observación directa y los datos que pone a nuestra disposición la arqueología. Así, si admitimos como hipótesis que Marroquíes Bajos es el referente de la descripción platónica de la Atlántida tendremos que aceptar, de la narración de Platón, los datos que se puedan corroborar mediante la observación directa y la catalogación y teorización arqueológicas. Estos son:

-una ciudad o macroaldea circular con tres anillos de agua y dos de tierra (en “un monte bajo por todos lados” dice Platón, aunque luego se contradice al relatar como construyeron un canal para que desde el mar entraran en la ciudad los barcos). Esta ciudad se crea como agregación de la población autóctona: partiendo desde el centro crece hacia la periferia mediante sucesivas ampliaciones. En la narración mítica fue creada por el dios Poseidón y por sus descendientes nacidos de su unión con Clito; en la arqueológica. por poblaciones dispersas que se unen.

-esta ciudad mide 11 estadios de diámetro, según el relato platónico. Hay distintas conversiones en metros para el estadio griego con una diferencia entre ellas de -+30m. Si aceptamos la del estadio ático de 174,125 metros, nos da 1915,375, una diferencia mínima con respecto al diámetro máximo de los anillos de la ciudad de Marroquíes Bajos.

-esta ciudad se halla en una isla o península de dimensiones semejantes a lo que hoy llamamos Andalucía. La navegabilidad del Guadalquivir en aquella época debió ser mucho mayor que en la actualidad debido a la menor cantidad de depósitos sedimentarios, por lo que podría ser considerada una península. En época romana y hasta la Alta Edad Media era navegable hasta Córdoba.

-desde su creación fue mejorada por las generaciones posteriores. En el caso de que los fosos se hayan construido como un agregado y no como un sistema no marca diferencias con el relato platónico. También Platón dice que los atlantes fueron mejorando su ciudad.

-los habitantes de la Atlántida construyeron canales que “tras recibir las corrientes que bajaban de las montañas y rodear la llanura, llegaba a la ciudad por ambos lados y allí dejaba fluir el agua al mar”, como en Marroquíes Bajos.

-en el extremo de la península se encuentra Gadiria (Cádiz).

-el lugar permitía una economía autosuficiente y era rico en recursos para la subsistencia.

-existían abundantes manantiales de agua fría y caliente.

-había muchos y se trabajaban los metales.

-existía un orden legal establecido que permitía la convivencia y armonía social.

-en esta cultura existía una techné y una episteme, es decir, una técnica y un conocimiento, relacionados, cuya manifestación más evidente es la forma circular de la ciudad y su relación con el paisaje circundante. El estudio de estos puede hacernos conocer cual era su cosmología y su visión del mundo. He iniciado este estudio que expondré en sucesivos artículos.

-entró en decadencia por cuestiones de tipo social (lucha entre clases o grupos de poder, en la interpretación arqueológica) o de tipo moral (decadencia de las costumbres y de las relaciones entre sus miembros en el relato platónico).

Hay algunas similitudes más, sobre todo en la relación de la ciudad con su entorno, lo que clarificara su visión del mundo y su cultura, y con toda seguridad irán apareciendo otros según tengamos más datos y avancemos en el análisis textual del relato platónico en su comparación con los datos arqueológicos.

© 2017- Luis Lucena Canales

Publicado en https://atlantidaenjaen.wordpress.com/2017/03/26/la-atlantida-en-jaen-o-platon-no-era-arqueologo/

***

Próximos artículos

La Atlántida en Jaén: historia, ficción y arqueología

Si Atlas (quien sostiene el cielo) es Sierra Nevada, Jaén es la Atlántida de Platón

La Atlántida en Jaén, según la arqueología

fases-mb

Podríamos decir que Marroquíes Bajos es una muestra de arte, como resultado de un conocimiento (o cosmovisión), inserta en un paisaje significativo, precisamente, a causa de ese conocimiento. No vamos a analizar aquí esta cuestión, que abordaremos en otros artículos de este blog. Vamos solamente a contraponer las palabras de Narciso Zafra de la Torre en el artículo citado anteriormente y las de Platón en Critias, para señalar cómo el relato (no en su estilo, evidentemente, sino en el trasfondo argumental de lo narrado) de un arqueólogo actual puede asemejarse al de un filósofo del siglo IV A.C. Intento con esta comparación hacer entender cómo distintos discursos pueden estar hablando en realidad de lo mismo y, de esta manera, intentar eliminar los prejuicios acerca de lo que se nombra, tan a menudo, y a veces por personas instruidas, despectivamente, como mito. Como he explicado en otros artículos, Platón sobre una historia verdadera puso mucho de su parte y construyó una leyenda, pero no de manera muy distinta a como puede hacerlo un escritor hoy día cuando cuenta historias verdaderas con los brillos (de oro, plata y oricalco) de la fábula.

fases-mb_3
(…)
Vamos a comparar dos textos literarios de distintas épocas y con distinta funcionalidad e intención para comprobar sus paralelismos teniendo en cuenta que en un caso se trata de literatura científica y en el otro de literatura filosófica. Se podrá argumental que el discurso científico no es literatura pero la ciencia, y más tratándose de la arqueología, también construye discursos narrativos. Es en base a este tipo de construcción discursiva de la arqueología que hacemos nuestro análisis.

Leer el artículo completo en la entrada del blog que enlazo a continuación

https://atlantidaenjaen.wordpress.com/2017/03/16/la-atlantida-en-jaen-segun-la-arqueologia/